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análisis de hardware

HP Omen 17 - Análisis

No te dejes engañar por su aspecto sencillo, estamos ante una pequeña bestia.

  • Texto: Juan A. Fonseca

HP está totalmente volcada en sumarse al carro del gaming. Bajo el sello Omen, la compañía está ofreciendo toda una serie de equipos dispuestos a satisfacer a los jugones más exigentes de esta nuestra querida "PC Master Race". Ordenadores de sobremesa y portátiles dan forma a un catálogo de hardware que haría las delicias de cualquiera al que le guste ver el número de fps dispararse y no perder ni un ápice de calidad de imagen.

Estos días hemos podido probar uno de los platos fuertes del sector portátil de esta gama, el HP Omen 17. Una bestia parda de las 'specs' que se sitúa directamente a la cabeza de su catálogo tanto por precio como por prestaciones y que, en las pruebas a las que la hemos sometido, ha sabido cumplir con creces y demostrar que vale lo que vale. Para que os vayáis haciendo a la idea, lleva en su interior una GPU Nvidia GeForce GTX 1070 y un procesador Intel i7-6700HQ, un dúo en el que destaca la condición puntera de su tarjeta gráfica.

Si alguna vez habéis oído eso de que las apariencias engañan, con este portátil vais a poder comprobarlo de primera mano. Una vez lo tienes entre tus manos lo más destacable es su diseño. HP ha optado por ofrecer un aspecto y un acabado totalmente funcionales, alejados de lo aparatoso y lo rocambolesco de algunos equipos portátiles de gama alta para jugar. Líneas curvas, sencillas y una apariencia bastante sobria (sin luces de colores ni neones, pero con unas diagonales grises que lo caracterizan) albergan en sus 3,35 kg de peso una ristra de elementos que muchos ya quisieran en sus ordenadores de sobremesa.

Esta decisión de buscar la simpleza en el diseño es algo que también afecta al acabado. Llama la atención ver que todo el material abandona la cobertura metalizada, que todo está hecho completamente de plástico, dando la sensación de que es un producto que no pertenece a la gama que le corresponde por sus prestaciones. Aunque tiene un sello distintivo que recuerda al usuario que no está ante un equipo cualquiera. Un pequeño logo rojo metálico en su parte posterior y un teclado con una tipografía característica, y con caracteres y bordes retroiluminados en rojo, refuerzan ese tipo de apariencia que se vincula al sector gaming.

Siguiendo con el teclado, es uno de los puntos a criticar del conjunto. Con la cantidad de espacio disponible, no es lógico reducir tanto el tamaño de ciertas teclas. Viendo que incluye teclado numérico y cuenta con tantos márgenes sin aprovechar a su alrededor, no es necesario encoger de esa manera las flechas de control (más cuando estamos ante un equipo destinado a jugar). HP no se ha cortado en ofrecer espacios donde apoyar las manos y amplitud en este ordenador, pero recortar por ahí no habría supuesto problema si así se hubiera mejorado la disposición y dimensión de algunas teclas, así como el área del Touchpad. Sin ir más lejos, su pantalla, de 17,3 pulgadas, cuenta también con unos prominentes marcos que hacen que las dimensiones sean bastante grandes, 41,6 x 27,9 x 3,29 cm para ser exactos. Había sitio.

Por lo demás, el HP Omen 17 cuenta con todos los puertos y conexiones necesarios para no suponer un problema a la hora de usar formatos de almacenamiento. Además del más que necesario conector de red ethernet RJ-45 (fundamental para el juego online), encontramos en sus laterales 3 puertos USB 3.1 de primera generación, 1 HDMI, una entrada de micrófono y una salida para auriculares, un lector de tarjetas, 1 DisplayPort 3.0 y otro Mini. La inmensa mayoría de estos se encuentran en el lateral derecho, mientras que el izquierdo está destinado a todo lo relacionado con el sonido y un solo USB, dejando completamente libre el frontal.

Concentrar todo esto en dos laterales es una decisión que, a simple vista, parece influenciada por la ventilación del ordenador. Sus partes inferior, trasera y frontal están repletas de ranuras por las que fluye el aire cuando el equipo está en marcha. Lo bueno de esto es que se evitan temperaturas peligrosas cuando se emplea a fondo el hardware gracias, también, al sistema de refrigeración empleado. Tranquilidad, los ventiladores apenas suenan cuando hay un uso normal, aunque su trabajo aumenta exponencialmente con juegos exigentes, pero sigue sin ser un ruido que moleste en la partida.

Por otra parte, es una lástima que apenas tenga ranuras accesibles para cambiar componentes, solo puedes sustituir su memoria RAM (2 módulos de 8 GB DDR4 a 2133 MHz ) quitando una placa en la zona inferior, haciendo necesario desmontar por completo en caso de querer tocar algún otro componente; como también lo es que la batería no pueda extraerse, algo delicado si hay problemas con ella.