El secretismo de HTC respecto a las ventas de su headset de Realidad Virtual Vive ha provocado una guerra de cifras a la que el presidente de la compañía, Chialing Chang, no ha temido entrar. Aunque lo ha hecho a su manera, sin revelar cantidades, solo con cifras relativas frente a las que dan otros.
A los socios de Valve no les ha gustado que el analista Richard Kramer diga que llevan vendidas 140.000 unidades. "Son muchas más que esa cifra", ha dicho Chang en un presentación de beneficios, "pero no puedo darles el número y les pediría que no hagan referencia a ese número".
No es la única cantidad que se ha estimado de distribución del headset. Según Superdata, HTC Vive colocará unas 420.000 unidades este 2016, una cifra mucho mayor aunque muy lejos de los 2,6 millones de PlayStation VR pronosticados por este estudio.
Aprovechando la polémica y la presencia de sus inversores, el presidente de la compañía de Taiwán también ha recordado que cada unidad vendida de Vive "es a beneficio", de modo que el impacto en sus resultados es positivo. Además, asegura que los desarrolladores "están contentos".
Sigue sin recibir mucha prensa, pero en China ya se vence HTC Vive sin cables, una evolución total respecto al dispositivo inicial.