La mayoría de los usuarios y expertos que prueban HTC Vive llegan a la misma conclusión. Se trata de un hardware con una calidad tecnológica espectacular, pero con una atadura física enrome: el grueso cañón de cables que sale desde su casco hasta el PC y que provoca que moverse sea hasta peligroso en ocasiones.
Pero el fabricante taiwanés y su socio Valve ya están trabajando la solución más obvia a este problema, un modelo de HTC Vive sin cables. Lo ha contado ShackNews, que incluso se atreve a adelantar que el prototipo de esta nueva versión será presentado este mismo otoño.
Según sus fuentes no se trata de una mera evolución de su tecnología sino de la asimilación de la que lleva meses probando Quark VR, una compañía que lleva meses desarrollando la Realidad Virtual sin cables. Por tanto, el producto final será anunciado e irá firmado como una colaboración entre ambas partes.
"Conseguir que se sienta una experiencia sin ataduras a través del Wi-Fi, sin olvidar el retraso inevitable de la conexión, era un gran reto pero estamos muy cerca de mostrarlo en acción", ha declarado el cofundador de Quark VR, Georgi Geogiev.
El cambio de modelo también implica un nuevo diseño. En lugar de esa cuerda casi futurista saliendo desde detrás de la cabeza, el nuevo HTC Vive wirless se conecta vía Wi-Fi al PC a través de una caja de emisión/recepción se señal. Además, el jugador también tendrá que tener un pequeño transmisor encima que ayude a que la señal rebote entre headset y ordenador.
Habrá que comprobar cuál es el retraso que provoca este tipo de conexión. Nintendo ya logró alcanzar la perfección a través del Wi-Fi en su Wii U Gamepad, como ya se demostró experimentando sobre los títulos que emulan la imagen en ambas pantallas, aunque solo para la transmisión de imágenes a 720p. La exigencia de la Realidad Virtual parece mayor, pero todo apunta a que lo conseguirán.
