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Iconoclasts

Análisis de Iconoclasts

Después de más de siete años, por fin llega este juego desarrollado por una sola persona. Es hora de usar la llave inglesa para salvar el mundo.

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A veces resulta refrescante abordar un juego sin tener ningún tipo de expectativas o prejuicios sobre él. Esto es lo que ocurre con Iconoclasts. Siendo sinceros, el juego pasó por debajo de nuestro radar hasta diciembre del año pasado, y ha sido solo durante este último mes cuando hemos podido conocerlo mejor.

El trabajo que hay tras Iconoclasts es algo que merece mención aparte. El sueco Joakim "Konjak" Sandberg ha desarrollado él solo todo el proyecto. Un proceso que ha tardado más de siete años en finalizar. A modo de comparación, Eric "ConcernedApe" Barone pasó cuatro años completando Stardew Valley por su cuenta, mientras que la desarrolladora noruega D-Pad Studio (que se compone únicamente de un puñado de personas) pasó casi diez años desarrollando Owlboy; una joya indie. Iconoclasts se une a la lista de juegos que se quedaron atascados en un largo proceso de desarrollo, razón por la cual es incluso más interesante comprobar si funciona hasta el final o si ese largo proceso ha pasado factura al curso y a la perspectiva del juego.

El hecho de comparar Iconoclasts con juegos como Stardew Valley u Owlboy no es ninguna coincidencia. No solo han sido desarrollados prácticamente por una única persona, sino que los tres juegos hacen gala de un estilo gráfico conocido como pixel art, que también se ha usado en juegos como Shovel Knight, Terraria y Fez, por mencionar algunos. Más allá de este estilo gráfico de nostalgia retro, Iconosclasts tiene más en común con Owlboy y Stardew Valley, dado que estamos hablando de un juego de plataformas y acción en 2D. Pero mientras que Owlboy se ocupa del aventurero que albergas en tu interior, Iconoclasts acelera ligeramente el ritmo para ofrecer una experiencia llena de acción. Encontrarás algunas similitudes con antiguos clásicos como Mega Man, Metroid y Castlevania, pero mejor no llevar esta similitud demasiado lejos. Cuanto más juegues a Iconoclasts, más dará la sensación de ser un juego con estilo propio, lo que por supuesto es digno de elogio.

El juego se sitúa en un mundo posapocalíptico en el que una organización religiosa llamada Sociedad Única gobierna con mano de hierro. La organización determina todos los trabajos y cualquiera que intente hacer un trabajo para el que no ha sido nombrado o un trabajo ilegal puede esperar recibir un castigo (en este caso es un eufemismo de muerte y destrucción contra estas pobres personas). Para los mecánicos, estas reglas son aún más estrictas, ya que son esenciales para manejar correctamente un importante recurso llamado combustible de marfil, por lo que ningún mecánico puede trabajar fuera de la Sociedad Única. Una lástima que nuestra protagonista, una chica de 17 años llamada Alondra (Robin en la versión original), tenga un talento natural para las llaves inglesas y un deseo exagerado de ayudar a los que más lo necesitan. Así comienza un viaje en el que el destino de Alondra está atado a una historia en la que aparecen piratas, generales locos y el inminente fin del mundo, por no mencionar que tendrá que rendir cuentas ante la Sociedad Única y sus líderes: Madre y Él.

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El argumento es prometedor, pero en poco tiempo la historia pasa a un segundo plano. Algunos de los personajes siguen siendo interesantes desde el principio hasta el final, pero el juego tiene un problema sistemático en lo que se refiere al tiempo, el diálogo y la técnica narrativa en general. Muchas de las conversaciones nos resultan torpes y poco naturales. La historia principal pierde parte de su encanto pasado un tiempo. Las transiciones son a veces precipitadas y, al final, ya no tienes motivo alguno para que llegue a importarte. Es una pena, porque como ya hemos dicho la historia en un principio es prometedora.

Sin embargo, si eres de esos a los que la historia no les importa realmente, sino que buscan un juego con una sensación retro que combine acción y entornos que supongan un reto y en los que se necesita pensar para continuar, Iconoclasts puede ser perfecto para ti. Lo mejor es que proporciona una acción sólida y auténticos desafíos, más de una vez te encontrarás en una situación en la que necesitarás pensar antes de dar con el código necesario para avanzar.

En su aventura, Alondra cuenta con dos herramientas principales: una pistola eléctrica y una llave inglesa. Por supuesto, esta última se puede usar para abatir enemigos cuando sea necesario, pero su función principal es apretar tuercas y reparar objetos rotos, abrir puertas y llegar hasta sitios que de otra forma serían inalcanzables. Por si fuera poco, cuando estás equipado con una pistola mejorada par hacer frente a peligros mortales, el resultado tiene un aire a una mezcla de Shadow Complex con MacGyver.

De vez en cuando, descansas un rato de resolver puzles y de maniobrar en las plataformas, pero no te pongas demasiado cómodo. Normalmente, estos descansos incluyen luchar contra jefes que son robots gigantes. Pueden resultar un desafío, pero pocas veces dan la sensación de ser imposibles e Iconoclasts es un juego en el que quizás quieras considerar jugar duro durante tu primera partida.

Iconoclasts

En cuanto a lo mejor de Iconoclasts, podríamos decir que es entretenido, emocionante y presenta desafíos. Por desgracia, parte del entusiasmo se apaga a medida que juegas, algo que principalmente se debe a la falta de variedad. Con pocas armas a tu disposición y miembros de la organización que rara vez marcan la diferencia, el juego tiende a convertirse en lo mismo durante sus 11-12 horas. Tampoco ayuda el poder volver atrás y la música repetitiva; la falta de intensidad y sentimiento hacen que la música sea el elemento más débil del juego.

En lo que respecta al aspecto gráfico y técnico, el juego funcionó bien todo el tiempo que estuvimos jugando, salvo por un fallo que advertimos durante la partida. Después de comunicarlo ya se ha arreglado, por lo que no debería suponer un problema nunca más. Aparte de eso, el juego funciona sin problemas todo el tiempo, lo que resulta de nuevo impresionante si consideramos que es el trabajo de una sola persona.

Hay muchos elementos positivos que señalar cuando hablamos de Iconoclasts. Tanto el estilo gráfico como el personaje principal son fáciles de apreciar y la mecánica del juego ofrece algunos rompecabezas y desafíos que son muy buenos. Desgraciadamente, le hace falta un extra para mantener el entusiasmo durante todo el tiempo, lo que hace más difícil que destaque entre la multitud. Aun así, es un esfuerzo impresionante de un único desarrollador, por lo que tenemos la sensación de que "Konjak" tiene todo el derecho a sentarse en un sillón cómodamente y disfrutar de un trabajo bien hecho.

IconoclastsIconoclasts
07 Gamereactor España
7 / 10
+
Trabajo impresionante de un solo desarrollador, buen pixel art, jugabilidad entretenida en sus mejores momentos y grandes desafíos.
-
Narrativa floja, música repetitiva y aburrida, necesidad volver atrás muchas veces, hubiera estado bien más variedad en las mecánicas de juego.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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ANÁLISIS. Autor: Ingar Takanobu Hauge

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