Impresiones de D-Topia: Una utopía IA demasiado perfecta
D-topia es uno de los juegos más tranquilos que he llegado a jugar, pero también da la sensación de estar escondiendo algo.
En una época en la que la IA se posiciona como la némesis de los artistas, es bastante atrevido que el estudio Marumittu Games haya creado un mundo utópico en el que la IA sea uno de sus factores claves. D-topia es una aventura de puzles desarrollada por Marumittu y publicada por Annapurna Interactive. Se sitúa en un futuro en el que todos vivimos en armonía y en el que las máquinas han ayudado a los humanos a alcanzar nuevos niveles de paz y comodidad. Se desarrolla principalmente en una instalación en la que máquinas y humanos trabajan y conviven. Nuestro trabajo es ser técnico de las instalaciones, por lo que debemos asegurarnos de que todos los robots dirigidos por IA funcionen y que la vida de los residentes carezca de tantos problemas como sea posible.
D-topia se presenta como un juego de puzles tranquilo y mayoritariamente narrativo. En gran medida, empiezas el día resolviendo puzles, puesto que todo el mundo trabaja en la fábrica de las instalaciones por la mañana. Estos no serán un gran desafío para los amantes de Blue Prince ni para los fans casuales del Profesor Layton. Ese es el punto. El desafío que suponen los puzles es mínimo porque este es el mundo de D-topia, en el que la solución se puede ver casi al instante. Todo lo que debes hacer es mover bloques en la pantalla y asegurarte de que el número correcto se sitúa correctamente en la red eléctrica. En los 20 minutos de demo disponibles, no tardé en completar ningún puzle más de un minuto y muchos de ellos los terminé en segundos. Después de que mi turno de resolver puzles terminase, los robots que me esperaban fuera de la fábrica me felicitaron por mi buen trabajo.
Me sentí tan satisfecho con mi habilidad que incluso me quedé a trabajar horas extra. Pensé, ¡vaya! ¡Qué buen robot trabajador soy! Estos puzles, si bien eran entretenidos de hacer, tampoco presentaban ningún gran desafío. Después de eso, probé el aspecto más de aventura del videojuego: le entregué a un residente excéntrico un pincho USB y reparé un robot estropeado en un tienda cercana para lo cual tuve que resolver otro puzle extremadamente simple. El acercamiento de este juego bebe bastante de las ideas y de los temas que asociamos con los cada vez más populares videojuegos «cosy» o acogedores: cuentan con una mecánica de juego ultra simplista, una música pacífica y un apartado gráfico adorable, aunque parece que Marumittu está escondiendo algo.
Podría decirse que todo es demasiado simple. Muchas de las tareas diarias las completan por ti: te hacen el desayuno y te lavan y preparan el uniforme. Además, te llenan de elogios constantes por hacer bien un trabajo muy simple. Esto no es más que un reflejo de cómo un futuro producido por las IA no sólo podría darnos más comodidad, sino también volvernos letárgicos, soberbios e ignorantes de lo que pasa a nuestro alrededor. Nos convertiría en animales sin instinto, algo de los D-topia parece ser muy consciente. En el avance que nos muestran al terminar la demo, se deja claro que hay algo más. Algo sórdido que se esconde bajo la superficie.
No creo que este juego se vuelva un Doki Doki Literature Club o un Wanderstop, convirtiéndose en un género totalmente diferente, pero tampoco creo que vaya a mantenerse como la adorable aventura de puzles optimista al estilo Ted Lasso que se nos presenta durante toda la partida. Como el juego no tiene mucho tiempo y la demo se centra sólo en el primer día, es difícil determinar si terminaremos descubriendo algún misterio en las instalaciones y de su IA demasiado útil o si esto será un elemento de la historia que se nos enseñará al final. Sea cual sea, estoy mucho más intrigado por el juego después de probarlo que cuando lo vi por primera vez.
Los videojuegos acogedores se están convirtiendo en toda una potencia de los videojuegos en la actualidad y nunca me he interesado por ninguno de ellos cuando los veo en Steam o en cualquier otra plataforma digital. Sin embargo, parece que D-topia no será otro título acogedor más. Tiene algo que contarnos sobre la IA y sobre nuestra dependencia de las máquinas, que es evidente con tan solo unos minutos de partida. No obstante, espero que los desarrolladores puedan dejar claro lo que quieren decir y que no se preocupen si deben sacrificar un poco de su atmósfera tranquila para hacer que la experiencia del juego sea original. Es difícil tener una impresión real de cualquier cosa después de tan solo 20 minutos, pero D-topia lo ha conseguido y me ha dejado pensando sobre lo que nos tiene preparado antes de su lanzamiento en julio.





