India ha aprobado 25.000 millones de dólares en nuevas compras militares, que incluyen aviones de transporte, el sistema de misiles S-400 de fabricación rusa y aviones teledirigidos de ataque, como parte de un impulso más amplio para modernizar sus fuerzas armadas.
La decisión sigue a otra importante aprobación de 40.000 millones de dólares a principios de este año para la adquisición de más reactores Dassault Rafale y aviones Boeing P-8 Poseidon, lo que pone de relieve la acelerada expansión de la defensa de Nueva Delhi.
Según el Ministerio de Defensa, el último paquete incluye también munición para tanques, sistemas de artillería, equipos de vigilancia y mejoras de los reactores Sukhoi Su-30, junto con aerodeslizadores para operaciones costeras. Por otra parte, India firmó un contrato con Rosoboronexport para la adquisición de sistemas de defensa aérea adicionales.
Las aprobaciones militares totales de India han alcanzado ya la cifra récord de 71.000 millones de dólares para el año fiscal en curso, lo que subraya su posición como uno de los principales gastadores en defensa e importadores de armas del mundo.
La decisión se produce tras las recientes tensiones con Pakistán y un prolongado enfrentamiento fronterizo con China, y refuerza los esfuerzos de India por actualizar su arsenal, en gran parte de la era soviética, al tiempo que amplía la producción nacional de defensa y diversifica los proveedores internacionales.