Es posiblemente la noticia más devastadora que podríamos dar hoy, y también el indicio más claro de cómo la IA afectará a la industria tecnológica. Bloomberg acaba de informar sobre los planes de Intel de despedir a 22.000 empleados, aproximadamente el 20% de su plantilla mundial.
22.000 personas de golpe, según el informe de Bloomberg, que se perderán en una gran operación para recortar los costes de la empresa en 10.000 millones de dólares y replantear por completo su estructura operativa. Una de las primeras decisiones de su nuevo director general, Lip-Bu Tan, que ya abogaba por esta medida y por delegar el trabajo en la IA, a pesar de que esta oleada masiva de despidos se ha descrito como una reducción de la ineficacia burocrática.
El mes pasado, la agencia de noticias Reuters informó de que Tan estaba considerando cambios significativos en sus métodos de fabricación de chips y en sus estrategias de IA, con recortes de personal para hacer frente a lo que Tan describió como "una capa de mandos intermedios lenta e hinchada". Poco después de su nombramiento, dijo a los empleados en un ayuntamiento que la empresa tendría que tomar "decisiones difíciles".
Nuestros pensamientos están con esas decenas de miles de personas que han perdido hoy su empleo, y también sienta un oscuro precedente en el sentido de que seguramente veremos más "despidos" de personal en el sector tecnológico ahora que la IA está ocupando un lugar central en el flujo de trabajo a gran escala.