La crisis en la que se encuentra Intel a causa de un 2020 malo ha llevado al gigante americano a la venta de una gran parte de su producción. 9.000 millones de dólares va a pagar SK Hynix (antes conocida como Hyundai Electronics) por los segmentos de memoria y almacenamiento NAND, producción de SSD y otros, incluyendo la fábrica que posee en Dalian, China.
Fruto del acuerdo, Intel mantiene el derecho al desarrollo y la producción de la tecnología Optane y sus NAND wafers hasta que se completo una transición de poderes que se prevé muy larga. Además, utilizará el capital para invertir en IP con valor a largo plazo en campos como la inteligencia artificial, las 5G y los proyectos autónomos.
Por el momento, ambas compañías han llegado a un acuerdo de compraventa, pero no será hasta 2021 cuando se certifica si logra conseguir todos los permisos gubernamentales. Según el comunicado, habrá un primer pago de 7 millones de dólares, y la transición total, que incluye todas las licencias y patentes y también la mano de obra, quedará finalizada para 2025.