Los largos periodos de silencio en los desarrollos llamados a ser sonoros no son buena señal, y en el caso de Ion era el augurio de la peor de las consecuencia. El título de Dean Hall, fruto de la colaboración entre RocketWerkz, su estudios, y la compañía británica Improbable, que aporta su motor gráfico SpatialOS, ha sido abandonado.
Porque, aunque nunca se habló de una cancelación, las dos partes han confirmado a Eurogamer que han dejao de trabajar en el proyecto. Improbable lo achaca al hecho de que Hall se marchó de vuelta a Nueva Zelanda y desconoce si su equipo siguió con el proyecto, pero ellos están centrados en sus herramientas y el soporte.
Y el creador ha añadido que ni él si RocketWerkz han continuado porque se trata de un proyecto de gran escala que requiere de un socio como el que tenían para poder salir adelante. Además, ha justificado la falta de información porque no quería responsabilizar a nadie, pero ha dejado claro que prefiere trabajar en títulos que sean solo de su propio equipo.