Irán ha advertido de que cualquier entrada de tropas terrestres estadounidenses en el país sería "incendiada", cuando el conflicto con Washington e Israel entra en su segundo mes.
Mohammad Bagher Ghalibaf declaró que Teherán estaba dispuesto a responder enérgicamente a cualquier despliegue de fuerzas estadounidenses, y acusó a Estados Unidos de preparar un asalto terrestre mientras mantiene simultáneamente negociaciones.
La advertencia se produce mientras Trump sigue intensificando la retórica a pesar de afirmar que se han producido avances en las conversaciones. El presidente estadounidense dijo que Washington mantenía "serias discusiones" con lo que describió como un liderazgo más "razonable" en Teherán, pero amenazó con destruir la infraestructura energética de Irán si no se alcanzaba pronto un acuerdo o si no se reabría el estrecho de Ormuz.
Trump también ha sugerido que hacerse con el control de los recursos petrolíferos de Irán es un objetivo clave, lo que suscita aún más preocupación por una posible escalada.
Mientras tanto, los informes indican que el Departamento de Defensa estadounidense está preparando planes para posibles operaciones terrestres que podrían durar semanas, en las que participarían tanto fuerzas especiales como tropas convencionales. El despliegue de miles de marines en la región a bordo del USS Tripoli ha acrecentado los temores de que el conflicto pueda ampliarse significativamente.