Irán ha rechazado una propuesta de alto el fuego temporal, insistiendo en cambio en un final permanente del conflicto en el que participan Estados Unidos e Israel.
Según los medios de comunicación estatales, Teherán respondió a una propuesta mediada por Pakistán con una serie de condiciones que incluyen el levantamiento de las sanciones, la garantía de un paso seguro por el estrecho de Ormuz y el compromiso de reconstrucción regional.
Mientras tanto, Trump ha trazado una línea dura, advirtiendo de que Irán podría ser "sacado" si no cumple el plazo del martes. Esbozó posibles ataques a gran escala contra infraestructuras como centrales eléctricas y puentes, desestimando la preocupación por las consecuencias humanitarias.
El estrecho de Ormuz, por supuesto, sigue siendo un punto de presión crítico. Desde su cierre efectivo tras los ataques de finales de febrero, los mercados mundiales de la energía han sentido el impacto, con la subida de los precios del petróleo y el aumento de la presión política en Washington.