Jett Rocket es un título de plataformas y acción en 3D que vio la luz allá por mediados de 2010 para WiiWare. En el estudio alemán Shin'En han tenido tiempo para plantearse cómo reinventar a su propio personaje, y el resultado es un título para 3DS que hará las delicias de los más plataformeros. El robot maligno Taikai ha vuelto a las andadas, y es cosa del jugador volver a convertirlo en chatarra.
Las plataformas vuelven en su más puro y clásico estado a Jett Rocket 2. Resulta que tras su aventura en Wii, el bueno de Jett ha decidido tomar lo mejor de su primer título y fusionarlo con el género de las plataformas de perfil. Queda así un resultado que recuerda mucho a títulos como Super Mario 3D Land, con una mezcla de pantallas en dos y tres dimensiones, un fresco diseño que se reinventa a cada fase para evitar repetirse, y que acaba conformando un juego tan divertido como difícil.
Jett Rocket 2 responde a la estructura clásica de los juegos de plataformas, con un mapa del mundo que da acceso a los distintos niveles. Cada uno de los mundos consta de cinco pantallas que a su vez van alternando su esquema entre las plataformas en 2D, en las que priman los reflejos y el esquivar y eliminar enemigos, y las 3D, que hacen hincapié en la exploración y la búsqueda de elementos ocultos en el escenario. En estos aspectos el juego no se queda corto, ya que los dos tipos de fases tienen un buen repertorio de lugares ocultos donde se encuentran distintos secretos, como fotografías de los personajes. Al final de cada nivel el juego informa sobre cuántos de estos secretos se han desbloqueado, facilitando al jugador completista la tarea de sacar todo el jugo a su compra. Para enfrentarse a sus robóticos enemigos, Jett hace uso de distintos artilugios, como plataformas voladoras que podrá emplazar donde guste, una escafandra de buceo o su jetpack personal, ya que Jett no es nada sin su Rocket.
La aventura de Jett para deshacerse de Taikai no es ni de lejos sencilla. Jett Rocket 2 es un título con un nivel de dificultad justo para tener que repetir algunos niveles o jefes, pero que no quiere provocar frustración o rechazo por parte del jugador. Enemigos variados con diferentes patrones de ataque (y que se van introduciendo poco a poco) y diferentes trampas hacen perder más de una vida de vez en cuando. El juego obliga a estar atento a patrones de disparo de torretas, al ataque de enemigos y a los abismos entre plataformas al mismo tiempo, y tengo que admitir que ha sido un desafío duro, aunque no falto de satisfacción.
Sólo un pequeño detalle le pone un toque de sombras a este duelo entre juego y jugador: cuando Jett se golpea contra un enemigo o una trampa, sale rebotado hacia atrás con una fuerza que deja a ciertos clásicos de NES -como Castlevania- en pañales. Tal es el retroceso del personaje principal al ser golpeado que lo más normal a partir del segundo tercio del juego es que Jett acabe su rebote justo en otra trampa, o que directamente caiga a un abismo con una muerte instantánea como resultado, un detalle que ha generado más de un Game Over que no hubiera existido sin ese retroceso tan marcado. Para sobreponerse a la dificultad del título, el jugador puede emplear células de energía como moneda para distintos minijuegos entre niveles -en los cuales es posible hacerse con corazones que permiten recibir más golpes- o con vidas extra. Entre mundo y mundo hay fases especiales que son ideales para recoger numerosas células y pagar los minijuegos, todo variado y con un factor de diversión que impide caer en el hastío.
En el ámbito técnico Jett Rocket 2 es un juego muy notable. Su aspecto gráfico destaca especialmente entre los títulos de la eShop con la gran recreación un diseño de personajes original y simpático, tanto en el protagonista como en los robots que hacen de enemigos. Los escenarios varían poco dentro de un mismo mundo, pero los tres de los que consta el título son lo suficientemente diferentes entre sí como para que cada uno tenga su identidad y carisma. Los distintos efectos de luz como los disparos láser o los fogonazos están bien logrados y el juego no se ralentiza lo más mínimo (corriendo a 60 imágenes por segundo de forma constante, incluso con imágenes 3D). Sólo un efecto 'popping' en los mundos en tres dimensiones empañan ligeramente el logro técnico de un juego que se perfila como excelente en la materia. El efecto 3D mejora la experiencia de juego al situar todo mejor en el espacio, aunque no es necesario ni excesivo.
En resumen, Jett Rocket 2 ofrece a los usuarios de 3DS un título de plataformas excepcional a un precio muy asequible, con un estilo que recuerda a lo mejor de Super Mario 3D Land, con una dificultad media-alta y con secretos suficientes para dar más de una vuelta al juego. Al completar el modo normal se desbloquea uno más difícil (más aún), pero a pesar de todo la gran calidad me ha dejado con ganas de más. Mejor quedarse con la promesa que Shin'En hace en los créditos: "Nos vemos en Jett Rocket 3".

