Joe Hill no necesita mucha presentación para los visitantes recurrentes del Celsius 232 en Avilés (Asturias, España), que este año celebra su 15ª edición. Asistente habitual, prolífico narrador del terror y, de forma más habitual en los últimos tiempos, acreditado creador de historias en la pequeña y la gran pantalla. En la hierba alta, Locke and Key. Sin embargo, su relación con el cine empezó mucho antes que su ahora destacada carrera como escritor, aunque si que tuvo el mismo origen: Su padre, Stephen King.
"Cuando tenía 8 años, su padre le metió en un pequeño papel de Creepshow. Yo interpretaba a un personaje de Billy, un niño al que le encantan los cómics, pero a su padre nada. Cuando su padre se los quita, Billy decide vengarse y hacerle vudú a su padre con una muñeca." La experiencia no le gustó nada, y tardó 40 años en volver a aparecer en pantalla.
"También aparecí en un pequeño rol en Locke & Key, y creo que hice lo que nadie podía hacer mejor que yo: "hacer la peor interpretación de un enfermero de la historia.""
Siguiendo con sus anécdotas de cine, ya que el panel de este año se centraba en esta faceta, su experiencia más aterradora viendo una película fue, también, en su infancia. "La Bella Durmiente de Disney, cuando la bruja Maléfica invoca a los poderes del infierno y se transforma en un dragón, aquello fue demasiado para mí."
"También te puedo decir cuál es mi película favorita. Es Tiburón. Aun a día de hoy la sigo viendo una y otra vez."
Inevitablemente, la conversación giró hacia su trabajo como escritor y guionista, y un detalle curioso es su forma de visualizar la escena que está escribiendo, y lo hace desde su primer trabajo.
"Cuando escribí mi primera novela, El traje del muerto (cuyo título original es Heart-Shaped Box), siempre me la imaginaba como una película de John Carpenter que nunca rodó. Con su encuadre, su iluminación, sus colores, todo. Y al revés, algunas películas que veo me inspiran lo suficiente como para alimentar mis historias."
Por último, Hill repasó parte de las adaptaciones que se han hecho de su obra, como Black Phone, Cuernos, En la hierba alta, etc. Y lamentó especialmente un proyecto que no llegó a ver la luz nunca, porque Disney creyó que era demasiado violento y aterrador.
"Siento mucho que la versión de Lock and Key de Andy Muschietti no saliera a la luz, me encantaba su toque de horror."