El primer coche eléctrico de Ferrari ya está desafiando una de las mayores tendencias del diseño automovilístico moderno, y ni siquiera se ha desvelado del todo todavía. Según el legendario diseñador Jony Ive, la obsesión de la industria por las pantallas táctiles gigantes es fundamentalmente errónea, por lo que el próximo Ferrari Luce abandona este concepto.
Hablando del proyecto con Top Gear, Ive dejó clara su postura: las grandes pantallas táctiles no deben ser el centro de la experiencia de conducción. En su lugar, el Luce se centra en combinar la tecnología digital con controles físicos y táctiles que los conductores puedan utilizar sin apartar la vista de la carretera.
"Práctica y funcionalmente, una gran pantalla táctil no funciona en un coche. Eso es incontrovertible. Me parece fácil y perezoso. Este es un espacio en el que puede haber un encaprichamiento con el estilo y la moda. Marc [Newson] y yo entendemos la cultura, y hemos trabajado mucho en ese ámbito. Pero tiene que haber rigor. El diseño de la interfaz de usuario también es una disciplina relativamente nueva, y estaba muy claro por qué la desarrollamos para los productos que lo hicimos", dice.
Esta filosofía marca una clara ruptura con la dirección actual de la industria, en la que muchas marcas han introducido casi todas las funciones en menús basados en pantallas. Ive, más conocido por dar forma al iPhone y a las modernas interfaces de pantalla táctil, argumenta ahora que ese enfoque no se traslada bien a los coches, donde la usabilidad y la atención son fundamentales.
