Tras tres décadas al frente de la serie Tekken, Katsuhiro Harada, una leyenda de 55 años, ha decidido abandonar Bandai Namco. En un post en redes sociales lo describió como el final de este capítulo de su vida. Tanto a nivel personal como profesional, y que la decisión surgió de forma natural tras ser testigo de la jubilación o el fallecimiento de varios amigos cercanos y antiguos colegas influyentes.
Harada también menciona que consultó la decisión nada menos que con Ken Kutaragi, el "padre de PlayStation", quien al parecer le dio su apoyo. Aunque todavía no tiene planes de jubilarse, sí que tiene algunas ideas para futuras empresas. De qué se trata exactamente es algo que compartirá en el futuro, cuando sea el momento adecuado.
El anuncio no es totalmente inesperado, ya que Harada ha hablado mucho del funcionamiento interno de Bandai Namco y de cómo ha sido una gran fuente de frustración y ha provocado muchos problemas para el equipo de Tekken. Según afirma, esto también ha provocado que él mismo se haya vuelto un poco indiferente y pasivo, lo que ha empeorado aún más las cosas.
En un mensaje de despedida da las gracias a todos sus colegas y amigos, y describe su viaje con Tekken y Bandai Namco como lleno de lecciones. Pero que considera que ha llegado el momento y que ahora necesita seguir adelante y hacer otra cosa.
"Me gustaría comunicaros que dejaré Bandai Namco a finales de 2025. Con la serie TEKKEN alcanzando su 30 aniversario, un hito importante para un proyecto al que he dedicado gran parte de mi vida, sentí que era el momento más adecuado para cerrar un capítulo. Mis raíces se remontan a los días en que apoyaba pequeños torneos locales en los salones recreativos japoneses y en pequeñas salas y centros comunitarios en el extranjero. Aún recuerdo cuando llevaba armarios arcade yo solo, animaba a la gente a "Por favor, prueba TEKKEN" y me enfrentaba directamente a los jugadores que tenía delante.
Las conversaciones y el ambiente que compartíamos en aquellos lugares se convirtieron en el núcleo de lo que soy como desarrollador y creador de juegos. Incluso cuando los tiempos cambiaron, esas experiencias han permanecido en el centro de mi identidad. E incluso después de que la escena de los torneos creciera mucho más, muchos de vosotros seguisteis tratándome como a un viejo amigo: retándome en los locales, invitándome a tomar algo en los bares. Esos recuerdos también son profundamente valiosos para mí. En los últimos años, he experimentado la pérdida de varios amigos íntimos en mi vida personal, y en mi vida profesional he sido testigo de la jubilación o el fallecimiento de muchos colegas veteranos a los que respeto profundamente. Esos acontecimientos acumulados me hicieron reflexionar sobre el "tiempo que me queda como creador".
Durante ese periodo, pedí consejo a Ken Kutaragi -a quien respeto como si fuera otro padre- y recibí un aliento y una orientación inestimables. Sus palabras me apoyaron en silencio a la hora de tomar esta decisión. Durante los últimos cuatro o cinco años, he ido traspasando gradualmente todas mis responsabilidades, así como las historias y la construcción del mundo que supervisaba, al equipo, lo que me ha traído hasta el presente. Echando la vista atrás, tuve la suerte de trabajar en una extraordinaria variedad de proyectos: títulos de VR (como Summer Lesson), Pokkén Tournament, la serie SoulCalibur y muchos otros, tanto dentro como fuera de la empresa.
Cada proyecto estuvo lleno de nuevos descubrimientos y aprendizajes, y cada uno de ellos se convirtió en una experiencia insustituible para mí. A todos los que me han apoyado, a las comunidades de todo el mundo y a todos los colegas que han caminado a mi lado durante tantos años, les ofrezco mi más profunda gratitud. Compartiré más información sobre mis próximos pasos más adelante.
Muchas gracias por todo".
