Por mucho que Microsoft quisiera alejarse de la etiqueta free-to-play y llegara a negar que se hubieran acogido al popular modelo, Killer Instinct es en esencia un juego F2P según confirma hoy la propia compañía en comunicado oficial.
El modelo free-to-play es el que permite descargar un juego gratis y pagar por contenidos adicionales o mejoras extra. Killer Instinct se podrá descargar gratis desde el día de salida de Xbox One con un sólo personaje (se entiende que Jago), y luego abonar 4,99 euros por cada luchador adicional. Como alternativa, Microsoft plantea otras opciones en paquetes:
- El Pack Combo Breaker, que incluye los seis personajes de salida y suma dos más antes de su puesta a la venta post-lanzamiento. Por 19,99 euros, reduce el precio a la mitad.
- La Edición Ultra, que incluye el Pack Combo Breaker, los DLC de accesorios y trajes de personajes y el juego original que Rare lanzó en recreativas en 1994. Cuesta 39,99 euros.
Sorprende que Microsoft haya conseguido adjuntar el juego arcade original, pues fue una de las contadas recreativas de la línea Ultra 64 de Nintendo y un desarrollo de Rareware que corría sobre un hardware concebido entre el estudio y la difunta Midway. Además, lógicamente, se ha tenido que adaptar a Xbox One (no se conoce si con mejoras).
En un tiempo en el que los juegos de lucha cuentan su plantel por decenas, el anuncio de "ocho primeros personajes" deja la esperanza de la incorporación de más luchadores en el futuro, lógicamente vía DLC. Los dos primeros Killer Instinct venían con 11 personajes. En este caso sólo se han anunciado Chief Thunder, Cinder, Glacius, Jago y Sabrewulf. Por lo tanto, sólo queda uno para completar el sexteto de lanzamiento. T.J. Combo, Orchid y Fulgore vencen en las apuestas.
Aparte de la controversia del modelo DLC, Microsoft también despertó sospechas en cuanto a la implicación real del equipo original de Rare.