Skip to main content
Avances

Killing Floor 2 - impresiones

Nos abrimos camino a tiros entre hordas de enemigos en la inminente continuación del shooter cooperativo (y 'gore') de Tripwire.
Mike Holmes 7 mayo 2015

El Killing Floor original fue uno de esos juegos que fue creciendo poco a poco hasta convertirse en algo más que la suma de sus partes. Por supuesto, contaba con un buen puñado de mecánicas lo suficientemente sólidas como para, como mínimo, crear un todo, atraer a una comunidad de fans y mantener su interés, pero fue la larga cadena de contenidos de los que disfrutó este shooter cooperativo tras su lanzamiento lo que lo mantuvo con vida hasta mucho más después de que otros títulos de la misma era fueran abandonados a su suerte.

Si queréis ponerle una etiqueta, se podría decir que Killing Floor es un clásico de culto en toda regla, de ahí que su continuación haya levantado tanta expectación. En esta ocasión, puede las cosas les vayan aún mejor a sus creadores, Tripwire Interactive. No solo cuentan con el apoyo de una comunidad que se ha mantenido fiel desde la época en la que Killing Floor era un simple 'mod' de Unreal y después de su lanzamiento ya como título independiente en 2009, sino que esta vez está previsto que su grotesco juego de disparos en primera persona salga para PS4, además de para PC, su terreno habitual.

Hemos estado jugando a la versión de Acceso Anticipado para PC, y después de varias rondas de caóticos tiroteos cooperativos contra las hordas de zombis, podemos decir que esta segunda parte marcha más que bien.

Ya desde el principio vemos que tiene un aspecto estupendo. La versión que probamos contenía tres mapas diferentes, Biotics Lab, Burning Paris y Outpost, y lo cierto es que el contraste entre los escenarios es evidente. Nuestro favorito es probablemente Biotics Lab, Se trata de un nivel que tiene lugar en un laboratorio donde se llevan a cabo experimentos con zombis. Si nos paramos a contemplar los fondos y todo lo que nos rodea, descubriremos un montón de pequeños detalles, como una cinta transportadora de zombis o una mesa de operaciones cubierta de sangre en una habitación con paredes de cristal.

Outpost es un nivel en el que se intercalan zonas interiores con localizaciones al aire libre, donde las batallas se desarrollan en sobre una gruesa capa de nieve. Como bien sugiere su nombre ("París en llamas" en inglés), Burning Paris está ambientado en la noche de la capital francesa, en la que coches abandonados invaden las calles devoradas por las llamas. Todos los mapas son bastante buenos y ofrecen un cierto grado de interactividad. Por ejemplo, en cada combate, podemos soldar las puertas una vez para contener la marea de enemigos, lo cual resulta muy útil en las siguientes rondas, cuando nos veamos acosados por todo un ejército de bestias mutantes.

La versión que probamos contaba solo con un modo, Survival, pero permitía ajustar la dificultad para que el juego supusiese un desafío mayor (aunque la verdad es que el nivel "normal" ya era bastante difícil) y cambiar el número de rondas. A nosotros siete nos pareció el número perfecto, pero podéis aumentarlas si así lo preferís. Entre batallas, tenemos la oportunidad de abastecernos de munición y salud utilizando unos créditos que obtenemos durante el juego para blindarnos contra la marea de monstruos que están por llegar. Con cada ronda, los enemigos no solo van aumentando en número, sino también en fuerza y variedad.

Killing Floor 2 ofrece varios tipos de enemigos estupendos con los que luchar, por lo que, si no llegasteis a jugar al original, os vais a quedar muy impresionados. Sin embargo, no hay duda de que los jugadores más familiarizados con la primera parte reconocerán a la mayoría de nuestros oponentes en esta segunda entrega. En este sentido, parece que los de Tripwire no se han alejado mucho de su plan original, al menos en la versión a la que jugamos nosotros, así que esperemos que incluyan más novedades. De todos modos, por mucho que nos suenen, siguen teniendo un aspecto genial. Ese repaso tan necesario que la compañía le ha dado a los gráficos ha hecho maravillas por el juego. Ahora, los modelos de los personajes son más detallados que nunca y, como consecuencia, más amenazadores.

Los tiroteos son increíbles y las animaciones de recargar el arma, lo suficientemente lentas como para hacernos perder los nervios en los combates más desenfrenados. Las acciones que tienen lugar cuando cambiamos de armas o sacamos el potenciador de salud, que, por cierto, tiene una animación casi interminable y además necesita un tiempo de refresco, resultan muy auténticas. También es maravillosa la sensación al coger las armas, que se diferencian bien unas de otras. Cada vez que apuntamos bien y disparamos con cuidado, comienzan a explotar cabezas y un rojo persistente se extiende sin parar a medida que teñimos el mundo que nos rodea con la sangre de nuestros enemigos.

El juego también cuenta con una cámara lenta (Zedmode) que hace su aparición con bastante frecuencia, puede que incluso en los momentos más inesperados, como cuando la activa alguno de nuestros compañeros mientras recargamos, por ejemplo. Cuando la utilizamos para juegue a nuestro favor, los colores se desvanecen, la pantalla se vuelve gris y roja y todo se ralentiza durante unos segundos, lo que nos permite seguirle la pista a todas y cada una de las balas que salen del cañón de nuestra pistola. En momentos como estos, veremos cómo nuestros proyectiles penetran en el cráneo de los enemigos que nos atacan haciéndolos explotar o cómo los exterminan en pleno ataque durante heroicas últimas defensas, y podremos mantener bajo control a una ola de mutantes con una ráfaga de disparos certeros. Como podréis imaginar, todo esto resulta muy satisfactorio.

Killing Floor 2 nos permite elegir entre cuatro clases y siete personajes jugables, cada uno con sus propias armas, para abrirnos paso a tiros por los tres mapas que hay disponibles. Y esto no es todo, porque aún queda mucho por venir. En cuanto a las armas, la que más nos atraía a nosotros era el rifle de asalto, aunque si preferís las distancias cortas, podéis optar por una escopeta o por los combates cuerpo a cuerpo, que, por cierto, también han mejorado con respecto a la primera entrega.

Hasta ahora, todo los contenidos que hemos visto parecen muy pulidos, y nos ha quedado claro que los Tripware tienen en el horno un juego más que digno. Hay que recordar que su último trabajo fue el excelente aunque tremendamente infravalorado Rising Storm, así que se ve que están en racha.

No obstante, y a pesar de esta primera impresión tan positiva, también nos encontramos con un problema que nos resultó frustrante: la batalla con el jefe Hans Volter era demasiado difícil y parecía estar fuera de lugar. Este enemigo puede tirar granadas, liberar gases tóxicos e infringir daño con movimientos cuerpo a cuerpo. Vamos, que es muy jodido de matar. Si bien es cierto que no pudimos formar un equipo completo de seis (lo máximo a lo que llegamos fue a cinco), en nuestro primer intento de derrotarlo acabó aniquilando a todos los jugadores menos a uno, que tuvo que ponerse a correr en círculos por el mapa mientras intentaba reducir su salud. Como este jefe cuenta además con la habilidad de regenerarse, parecía imposible de derrotar, así que, después de quince minutos contemplando este baile aburridísimo, decidimos volver al menú principal. Parece que Volter es algo más poderoso de lo que debería, y estos encuentros palidecen en comparación con el resto de experiencias que tuvimos.

De todas formas, tampoco vamos a protestar demasiado, porque estas han sido nuestras primeras partidas y aún no hemos tenido mucho tiempo de subir de nivel. Esperemos que al mejorar un poco y contar con un grupo de compañeros completo, estas batallas contra jefes se vuelvan algo más asequibles, porque si no sí que nos vamos a quejar en serio. Dicho esto, si os gustan las batallas contra jefes complicadas, que nos os quepa duda de que {Killing Floor 2} cumple en ese sentido. De hecho, el Acceso Anticipado de este shooter cooperativo de Tripwire cumple en casi todos los aspectos. Tiene un acabado estupendo, la sensación al jugar es genial y posee todos los elementos distintivos propios de un título desarrollado por un estudio que se encuentra en su máximo apogeo.

Perfil completo 4.806 artículos publicados
Por qué confiar en Gamereactor
23 Ediciones Cada una con su propia redacción y sus propias notas.
1998 Publicando desde De propiedad independiente todo este tiempo.
100% Jugado a fondo Escrito tras jugar, nunca a partir de material de prensa.
1–10 Nota de la red La nota de cada edición, promediada y a la vista.