Kinect Rush: Una aventura Disney-Pixar
Vivir aventuras alternativas en cinco pelis de Pixar parece algo irresistible hasta para los mayores de la casa.
Después de muchos meses a la venta y a la espera de Fable: The Journey, quedan más o menos claras las aplicaciones que los estudios diseñadores de juegos otorgarán al Kinect de Microsoft en el futuro próximo. Además de los exitosos juegos de baile o los de fitness, quizás la tendencia más seguida sea la de los juegos infantiles.
Aunque existen varias ofertas aventureras y el universo Disney aparece en varias de ellas, hasta el momento parecía que los juegos Kinect para los más pequeños de la casa eran los menos trabajados; craso error porque se cansarán del juego antes que nadie. Esta sensación se olvida pronto con Kinect Rush, porque tiene buenas ideas y una presentación excelente.
La fórmula, sin embargo, es similar a esos otros juegos. Uno o dos jugadores mueven el cuerpo para que el personaje en pantalla interactúe con el entorno. Vale correr, saltar, coger y lanzar objetos, planear, nadar, escalar... Lo bueno es que el reconocimiento de estos movimientos en plena acción es bastante rápido y preciso, a diferencia de títulos anteriores. Este es uno de los factores que hacen de Kinect Rush una experiencia divertida.
Pero es que la premisa tampoco está nada mal, y estoy seguro que atrapará a más de un "mayor" de la casa, aunque sea durante unas cuantas partidas. Resulta que un montón de críos comparten el espacio de un gran parque de recreo, un sitio ideal para dejar volar su imaginación. Cada zona permite el acceso a distintas películas de Pixar como Toy Story, Ratatouille, Los Increíbles, Up o Cars. Pero no es un parque temático: son los chavales los que imaginan aventuras en los mundos de fantasía, justo como ocurre en el mundo real.
Así, una niña te puede invitar a imaginar una carrera en Cars. El chico del tobogán a lo mejor se inventa una persecución en la París de las ratas. Otro que te encuentras quiere que juguéis a salvar la casa del Señor Fredricksen... De un globo de pensamientos se pasa a la escena alternativa de la película, y de ahí a tomar el control de los personajes sin usar ningún mando.
Este tipo de presentación es ingeniosa y se ha llevado a cabo con mucho esmero. Las nuevas escenas encajan perfectamente con los filmes de Pixar. El doblaje y la música están a la altura, y a nivel visual se trata de uno de los juegos más cuidados de Kinect. Cuando la mayoría de adaptaciones peliculeras resultan artificiales y desconectan a los fans de Pixar de sus películas, Kinect Rush sabe mantener un lazo con el cine gracias a estas ideas y detalles.
Para moverse por los menús, decidir configuración o entrar y salir de los juegos se emplea el reconocimiento de voz, de forma que el mando de la Xbox 360 no tiene ni que salir del cajón. Esta función también cumple con creces, aunque en ocasiones haya que repetir las órdenes. Lo que no acaba de convencer es la fase de ‘escaneo' corporal previa al juego, en la sección en la que se puede caracterizar el personaje. A lo mejor está pensado para jugadores menos ‘creciditos', pero no es buena idea que un proceso tan tedioso suponga el primer contacto con el juego.
Porque dentro del parque y durante los niveles de aventuras, como decíamos, funciona bastante bien. Para correr no hay que hacer como en los juegos de fitness (bastará con mover los brazos y un poco las piernas), y cogerle el tranquillo al cambio de dirección es cuestión de unos minutos. La sensación de coger un objeto y lanzarlo a un enemigo está bastante bien conseguida, así como las secciones de conducción y los gestos de escalada.
Pero sin duda se llevan la palma dos momentos geniales: cuando tienes que planear (ya sea en avión o como una rata) o los puzles cooperativos. En pleno vuelo, superar ciertos obstáculos con toda la ambientación Pixar alrededor llega a ser emocionante hasta para los jugadores más duros de la casa. Respecto a las tareas que hay que superar en compañía, son un añadido ideal para evitar la monotonía y que los chavales hablen y curioseen durante la partida. Eso de dirigir la manguera con las manos es particularmente satisfactorio.
Cuando juegas un par de días, es posible que algunos capítulos te resulten repetitivos. Re-jugar para conseguirlo todo no parece la mejor forma de extender la vida del título. Aun así, si volviera a tener seis años, creo que es un juego que sacaría muchas veces cuando vinieran los colegas a casa. ¿Quién no quiere meterse dentro de esas pelis y ver lo que pasa?
Kinect Rush: Una aventura Disney-Pixar es un juego que atrapará a la mayoría de los chavales y les hará moverse y reírse. Es imaginativo, está bien hecho y encaja con las pelis. Si ya tenéis Barrio Sésamo o sois más de Pixar, no os equivocaréis con esta nueva idea para Kinect.









