Ya lo sabes, ya lo has leído hasta la saciedad. Hoy es el lanzamiento de Xbox One en España y en otros 12 países, y por eso tenemos en portada su análisis.
También es fin de semana. Muchos de vosotros seguro que estáis instalándola en estos momentos, empezando algunos de sus muchos juegos de salida o quedando con los amigos para compartirla este finde. Nosotros llevamos con ella algo más de una semana, y con cada Xbox One recibes el evolucionado sensor Kinect. Tras realizar la calibración pertinente, puedes acceder automáticamente a tu perfil de usuario sin hacer nada, pues tu Xbox One tiene registrada tu biometría. Esto quiere decir que el sensor es capaz de enlazar al jugador que se planta delante de la tele con la cuenta de Xbox Live apropiada.
Sin embargo, si realizas algún cambio radical sobre tu look, como un buen pelado en la peluquería, Kinect puede llegar a pensar que vuelves como una persona distinta (en el sentido literal) y no te reconocerá. Podemos dar fe de esto, tras vivirlo en nuestras carnes (y pelos). Adjuntas, las imágenes del antes y después de nuestro compañero Christian.
Esta historia apareció originalmente en Gamereactor Alemania.