La espera fue larga pero el resultado ha sido sensacional (nuestro análisis). Millones de personas ya lo están jugando en todo el mundo y dejan sus alabanzas al último trabajo de Hideo Kojima. Y, sin embargo, a Konami todavía no le salen las cuentas. Se lo temían.
Porque, según una investigación de la revista financiera Forbes, Metal Gear Solid V: The Phantom Pain debe vender al menos el doble de unidades de las que lleva para convertirse en un producto rentable. Por el momento van tres millones de unidades distribuidas en todo el mundo desde su estreno el primer día de septiembre, y parece que aun le queda cuerda de lanzamiento y un nuevo impulso en las navidades. Entre una cosa y la otra, tiene que alcanzar los cinco o seis millones de unidades.
Ahora, con estos números, Konami y Kojima Productions aun no han recuperado lo que se habían gastado. Dice Forbes que solo los costes de producción ascendieron a 80 millones de dólares por la obsesión de su creador de que todos los elementos fueran perfectos. Y ahí no están los de marketing, que pueden más que publicar el total.
Precisamente ahí, en el descontrol de gasto, se dice que empezó a cuajar la ruptura entre las dos partes que ha acabado con la estrella del desarrollo, no solo fuera de la compañía sino también borrado en algunos carteles y actos promocionales de su último parto.
La publicación va un poco más allá para compararlo con su predecesor. Por el momento, MGS V lleva unas ventas parejas a las de Metal Gear Solid 4, con la diferencia de que su predecesor solo salió en un máquina. Este, sin embargo, está en cinco plataformas, con el aumento de costes que ello implica, y por tanto con el aumento de exigencia en cuanto a resultados. Porque ser estar entre los más vendidos no es garantía de éxito, se dice que Konami va a abandonar los desarrollos AAA (excepto la serie PES) para dedicarse a juegos para móviles y sociales.
Vía, MCV.
