Ayer, jueves 22 de marzo, la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados votaba la propuesta de reforma del Depósito Legal de España. La normativa, que tiene como objetivo "la recopilación del patrimonio cultural e intelectual de cada país, con el fin de ponerlo a disposición de los ciudadanos", ahora también se extiende a los videojuegos, terminando de reconocerlos como patrimonio cultural de España.
El cambio en la iniciativa para incluir a los videojuegos, catálogos de subastas y marcapáginas como elementos de obligado depósito legal, se ha aprobado en el Congreso con 30 votos a favor y cinco en contra procedentes del partido VOX, como recoge EPE. Aunque la Biblioteca Nacional ya manifestó su interés por preservar el videojuego en 2019, era necesaria la aprobación de dicha reforma para poder pasar del deseo a la acción.
Debido a esto, la BNE tendrá que conservar al menos una copia de cada videojuego hecho en España en formato digital y también en formato físico, si la hubiere. Por el momento, el proyecto de ley marcha viento en popa, a falta de que el Senado lo ratifique para su entrada en vigor, que también convertirá a la Filmoteca Española en centro de conservación reconocido.
Una importante victoria para la preservación del videojuego patrio, que conformará un registro en el que no tardaremos mucho en ver a estudios como Tequila Works, The Game Kitchen o incluso a Deconstructeam, pero que también da un importante paso para el reconocimiento del videojuego como parte del patrimonio nacional.