En su afán por conservar el legado cultural producido en España, y como reconocimiento a que el videojuego también en cultura, la Biblioteca Nacional, junto al Ministerio de Cultura, ha llegado a un acuerdo con las asociaciones y uniones de empresas del sector para reforzar su posición como fondo de conservación de este tipo de producciones.
Depositaria ya de muchos juegos antiguos, el nuevo acuerdo refuerza esta posición mirando a pasado y a futuro. Por un lado, se propone conseguir tantos juegos como sea posible estrenados previamente en formato físico, así como establecer los mecanismos necesarios para que puedan ser preservados y jugados a pesar del paso del tiempo y la obsolescencia de los soportes en los que fueron distribuidos.
Por otro lado, se van a establecer mecanismos para facilitar que todos los videojuegos futuros lleguen hasta la Biblioteca Nacional. Para ello se pide colaboración de los estudios y productores a través de las asociaciones implicadas, AEVI (Asociación Española de Videojuegos), AUIC (Asociación de Usuarios de Informática Clásica) y DEV (Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladoras de Videojuegos y Software de Entretenimiento). El compromiso es regular el acceso a través de la normativa establecida en la Ley de Propiedad Intelectual que ya funciona con los otros contenidos.
El fondo de videojuegos de la Biblioteca Nacional será el testigo del legado de las creaciones españolas.