A la propietaria Joanne Padilla le cambió la vida cuando permitió que su casa se utilizara como plató para la residencia de los White en Breaking Bad. Ni ella ni nadie sabían realmente hasta qué punto la serie se convertiría en un fenómeno, e incluso a día de hoy la casa recibe cientos de visitas de fans.
El año pasado, Padilla puso a la venta la propiedad, por la friolera de 4 millones de dólares, tras dejarse asesorar por un agente inmobiliario de otro estado que ya había vendido anteriormente famosas propiedades de Hollywood. El problema, según explicó Padilla a Pop Culture News, era que como la casa no estaba en Hollywood, sino en Nuevo México, el precio de 4 millones de dólares era demasiado, incluso para los fans de Breaking Bad.
Ahora, la casa se vende por un precio mucho más asequible de 400.000 USD. Por ese precio no tendrás la pizza que Walter White tiró al tejado, pero sí la famosa residencia White, con su elegante interior y su famoso exterior.
La casa no puede convertirse en museo, pero ahora podría ser tu residencia permanente. Sólo tendrás que tener cuidado con un montón de turistas, posibles lanzadores de pizza y osos de peluche que caen del cielo.
