Primero fue Europa (UEFA), luego América del Norte y Central (CONCACAF) y ahora la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) confirma su «solidaridad con la UEFA y la CONCACAF» y afirma que «la AFC cree que la FFE propuesta no puede, de forma realista, lograr el amplio consenso y la unidad necesarios para seguir adelante».
Así que no es un rechazo total, sino simplemente tirar la toalla, al darse cuenta de que los planes de la FIFA ya no tienen sentido si no cuentan con el apoyo de medio planeta. La AFC no entra realmente en el debate de si la FIFA «vendería el fútbol», sino que se centra en la falta de consulta por parte de la FIFA, ya que «ha puesto de manifiesto debilidades fundamentales en los procesos de consulta y toma de decisiones de la FIFA que ahora deben abordarse».
«Una propuesta de tal importancia, con el potencial de afectar al futuro comercial, deportivo y estratégico del fútbol mundial, no debe surgir a través de procesos que hagan que las Confederaciones, las Federaciones Miembro (FM) e incluso los propios órganos de gobierno de la FIFA, incluido el Consejo de la FIFA, se sientan marginados», dijo la AFC, que espera que este momento se convierta en un «catalizador para reforzar la reforma institucional», lo que implicaría una revisión urgente de su marco de gobernanza y toma de decisiones.