La economía china ha superado las expectativas y ha conseguido crecer por encima de las previsiones a pesar de los aranceles del presidente estadounidense Donald Trump y del prolongado estancamiento del mercado inmobiliario del país. Según las últimas cifras oficiales (vía BBC), la economía china creció un 5,2% en los tres meses anteriores a finales de junio.
Los economistas preveían que la segunda mayor economía del mundo crecería un 5,1% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Aunque inferior al trimestre anterior, parece que China ha capeado gran parte de la tormenta que 2025 le ha echado encima hasta ahora.
La Oficina Nacional de Estadística de China declaró que la economía "resistió la presión y logró una mejora constante a pesar de los desafíos". El crecimiento económico se vio respaldado por una expansión del 6,4% en el sector manufacturero, y el sector servicios chino también registró ganancias.
El crecimiento del comercio minorista se ralentizó, y las cifras oficiales indican una caída de los precios de la vivienda nueva en China, con lo que el sector inmobiliario del país sigue atravesando dificultades. A pesar de ello, las predicciones de los economistas siguen siendo algo inexactas en lo que se refiere a los efectos de los aranceles sobre la economía china, que se muestra muy resistente.
