Nintendo ha presentado unas cuentas trimestrales muy positivas, volcadas especialmente en el lado del software. ¿Y el efecto Fornite? El informe no hace ninguna mención directa, pero hay un dato que puede reflejar su impacto en el catálogo, a pesar de contar solo durante quince días de vida en esta plataforma. Más, demuestra que hasta una compañía tan tradicional está virando hacia el mercado de descargas y está siendo capaz de aprovecharlo.
Nintendo gana más por ventas digitales, y ahí también cuentan los micropagos. Las ventas eShop más los DLC sumaron 18.500 millones de yenes (uno 141 millones de euros), un 68% más que en el mismo periodo del año anterior, y eso ya supone un 24,2% de todos los ingresos por software de la compañía. Es el mismo porcentaje que alcanzó también en el trimestre anterior y difiere mucho del navideño, en el que el formato físico recobra importancia, así que la tendencia hay que apreciar de forma interanual: pues bien, son casi cinco puntos más que en el T1 de 2017-2018.
Hay otro factor a tener en cuenta, y es que el mercado digital abre más Nintendo a las third parties. Sigue siendo una empresa muy dominante, el 82,9% de las ventas de este trimestre fueron suyas (también cuentan las distribuciones de títulos third como Pokkén o los de Level-5 en Europa), pero son cuatro puntos y medio menos que en el mismo trimestre del año anterior y el segundo menor registro en año y medio, solo superado por el verano de 2017.
El tercer factor a tener en cuenta, y el más relevante en la situación de Nintendo con Switch frente a otras consolas en el pasado es la pujanza del software frente al hardware. Como vimos en la otra noticia, en el T1 2018/2019 se han vendido un 4,4% menos de consolas Switch que en el T1 2017/2018, y sin embargo se han duplicados los juegos comprados. Traducido a contabilidad interna, nos dice que lo que factura por vender juegos es ya casi la mitad del negocio dedicado (excluyendo otros sectores como licencias y merchandising), mientras que durante el ejercicio anterior nunca bajó del 61%, llegando incluso al 70% en el T2.
Las cuentas recientes de Nintendo dicen más que una mirada al crecimiento de los beneficios y a lo bien que venden los juegos first-party, los nuevos y los antiguos. Dicen que hay mucho juegos vendiendo bien, que muchos son digitales y que muchos son third party.