La ex guionista de Sony Santa Monica quiere que vuelvan los minijuegos "subidos de tono" en el remake de la trilogía de God of War
Alanah Pearce también explicó que esos minijuegos fueron diseñados por mujeres.
Sin duda son más un producto de su tiempo que una parte necesaria de la trilogía original de God of War, pero una antigua desarrolladora de Sony Santa Monica espera que los infames minijuegos sexuales se abran camino en la recientemente revelada reedición de la trilogía de God of War. La streamer, actriz de doblaje y personalidad de Internet Alanah Pearce explicó recientemente cómo surgieron, y parece que no tenían tanto que ver con la fantasía del poder masculino dominante como parecía a primera vista.
En un clip reciente, captado por GamesRadar+, Pearce revela que las mujeres estaban detrás de gran parte del diseño de esos minijuegos. "En gran parte, trabajaron en ellos mujeres de ese equipo de desarrollo. De hecho, cuando entras en, creo que es la cámara de Afrodita, se diseñó -de nuevo, incluyendo a un grupo de mujeres- para que parecieran labios vaginales. Se diseñó literalmente para que evocara una vagina. Y fueron las mujeres quienes lo hicieron", dijo. "Creo que mucha gente no se dio cuenta. Trabajé con una de las mujeres que trabajaron en esto, y estaba muy orgullosa de ello, y fue la hostia".
"Reconozco que en God of War es un poco tonto cómo eran esos juegos", continuó Pearce. "Pero, de nuevo, creo que debería seguir estando en esos remakes. Creo que debe estar ahí. No creo que fuera irrespetuoso con las mujeres. Creo que, en todo caso, esos juegos son bastante críticos con quién es Kratos como persona. Está claro que la rabia no le llena. Casi sirve mejor al viaje que acaba haciendo en 2018 y en Ragnarök si tienes esa versión de él para empezar. Personalmente, no creo que deba cambiarse. Definitivamente creo que deberían estar ahí".
Es difícil saber si volverán los minijuegos sexuales. Si se suprimen por completo, seguro que se desatará una lluvia de críticas en Internet, pero también parece que los días en los que tenías que mantener el interés del público haciéndole apretar un botón para demostrar su virilidad han pasado a la historia.




