La FIFA ha abierto una investigación por los cánticos racistas que se escucharon durante el partido amistoso España-Egipto de la semana pasada, en el que gran parte de los espectadores del RCDE Stadium de Cornellà, Barcelona, corearon "el que no salta es musulmán".
"La FIFA ha iniciado hoy un procedimiento disciplinario contra la Federación Española de Fútbol por los incidentes ocurridos en el partido amistoso contra Egipto", dijeron en un comunicado. Los cánticos fueron notificados por el árbitro en su informe, y a través de altavoces y pantallas en el estadio, los organizadores del partido recordaron que la "legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas".
Las posibles sanciones contra la RFEF van desde una sanción económica hasta la obligación de mostrar mensajes antirracistas en partidos posteriores. Según AS, no se espera que esto conlleve el cierre del estadio al público para los partidos posteriores.
Un día después de los incidentes, Lamine Yamal, que es musulmán, declaró que los cánticos eran "irrespetuosos e intolerables", y que "utilizar una religión como burla en el campo te hace parecer ignorante y racista".