La ministra de Turismo italiana, Daniela Santanchè, ha dimitido después de que la primera ministra, Giorgia Meloni, presionara para que abandonara el cargo tras la derrota en el referéndum.
Santanchè se resistió inicialmente, pero dimitió tras la petición pública de Meloni. "Presento mi dimisión", declaró, subrayando que actuaba por lealtad.
Esto se produce después de que los votantes rechazaran las reformas judiciales de Meloni, desencadenando un reajuste más amplio del gobierno. Santanchè es el tercer funcionario que se marcha en los últimos días.
Se enfrenta a un juicio por falsedad contable relacionada con el grupo Visibilia y también está siendo investigada por presunto fraude en las prestaciones sociales durante la pandemia. Ella mantiene que su expediente está limpio, sin condenas.
Su dimisión también evita una moción de censura que podría haber avergonzado aún más al gobierno. Ahora, Meloni intenta recuperar el control tras un duro revés político.