Aunque está siempre presente, incluso en lanzamientos como FIFA 22, Google Stadia no se encuentra actualmente en el estado que muchos esperaban. La plataforma sigue ofreciendo un servicio de juego por streaming sólido y que cada vez se extiende más, aunque faltan funciones que ya debían estar y necesita un mayor catálogo. Para suplir esto último, Google ha anunciado importantes cambios.
La compañía quiere que su plataforma sea atractiva económicamente para desarrolladoras. Para ello, en su última Developers Summit, ha anunciado tres cambios clave en su política de reparto de ingresos. La primera y más importante (como también más peligrosa) es destinar un 70% del dinero de las suscripciones Pro a los devs.
El reparto se hará entre juegos que estén disponibles gratis para miembros de Stadia Pro. Para ver a quién dar más o menos, Google hará un seguimiento de los días que los jugadores entren a cada título, de forma que los que sumen más sesiones recibirán una mayor parte de este 70%. Ventaja para juegos online, desventaja para los de un solo jugador.

Su otra iniciativa es muy directa: cada usuario que pase de la prueba gratuita a la suscripción de pago de Stadia se traducirá en 10 dólares para el estudio que lo logre. Para ello, Google propone introducir enlaces de afiliados dentro de los títulos o incluso en cualquier promoción que el estudio haga sobre la versión de Stadia del juego. Ahora bien, será necesario alcanzar un mínimo de 500 dólares para recibir estos ingresos. El modelo que proponen cumple todos y cada uno de los puntos propios de cualquier campaña de marketing de afiliados.
La última propuesta de la compañía es cambiar el reparto de ingresos. Google se llevará solo un 15% de cada venta, dejando el 85% restante a los desarrolladores. A diferencia de las demás iniciativas, que entrarán en vigor en 2022, esta empezará a finales de 2021. Cabe destacar que estas políticas solo se aplicarán a futuros lanzamientos, no tienen carácter retroactivo.
Apuesta fuerte de los responsables de Stadia tras el 'hachazo' a sus equipos de desarrollo internos. Quieren atraer cuantos más equipos, mejor. ¿Lo lograrán? ¿Y qué supondrá esta nueva política para los juegos que lleguen a Stadia? A priori, empieza a trazar una línea muy clara para determinados tipos de videojuegos.
