Los planes para introducir el pago de entrada en la catedral de Colonia han desatado críticas en Alemania, pues muchos argumentan que cobrar a los visitantes podría hacer que el acceso a la famosa iglesia fuera socialmente injusto. Los responsables de la catedral afirman que el sistema de entradas, cuyo inicio está previsto para julio, es necesario para ayudar a sufragar los crecientes gastos de mantenimiento.
Se prevé que la entrada para los turistas cueste entre 12 y 15 euros, aunque los fieles que asistan a los oficios seguirán estando exentos. Los partidarios de la conservación de la catedral, entre ellos la arquitecta Barbara Schock-Werner, advierten de que los elevados precios podrían impedir a mucha gente visitar uno de los monumentos religiosos más importantes del país.
Así lo afirma (vía The Guardian): "Me parecería injusto para los habitantes de Colonia y de la región circundante. Si sólo las personas acomodadas pueden permitirse ir a una iglesia, me parece socialmente injusto. También debe haber espacios no comerciales. La gente no debería tener que pagar por todo, y menos por visitar una iglesia".
Las autoridades de la catedral dicen que mantener el edificio histórico cuesta ahora unos 16 millones de euros al año, mientras que los ingresos han disminuido en los últimos años. Construida entre 1248 y 1880 y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996, la catedral atrae a unos seis millones de visitantes al año.