'Es mejor pedir perdón que pedir permiso'. Con esa frase popular comenzó toda la aventura de Platinum Games en Star Fox Zero. El estudio japonés ha abierto sus puertas a Gamespot para hablar con sus miembros más destacados, entre ellos el director de Bayonetta 2 y responsable junto a Miyamoto del regreso de Fox McCloud, Yusuke Hashimoto.
Es un fan declarado de las guerras de naves de Star Fox y eso quedó reflejado en su anterior título para Wii U. Mientras sus compañeros pensaban en poner trajes de personajes Nintendo a Bayonetta, Hashimoto fue más allá: "hicimos un Arwing para una sección del juego y lo pusimos ahí". Sin pedir permiso, sin licencia, así que "después pensamos, 'oh, tendremos que preguntar a Nintendo si esto está bien, ¿no?'. Pero la buena onda entre ambas partes se tradujo en un sí rotundo.
Fue la primera demostración de que podían hacerse con la licencia. "Es una locura pensar cómo ocurrió", cuenta a Gamespot. El siguiente paso vino de la Gran N, y también el primer conflicto. Hideki Kamiya también es fan de Star Fox y también quería dedicarse al título cuando Nintendo les lanzó la propuesta, "pero yo estaba muy atareado con Scalebound", reconoce el padre de Devil May Cry y Okami. Sin más rival en el equipo y por su experiencia con Bayonetta 2, Hashimoto se encontró el camino despejado para liderar la parte de Platinum encargada de trabajar codo a codo con el estudio de Kioto.
Star Fox Zero tendría que haber llegado ya a Wii U, pero quedó <a href="https://www.gamereactor.es/noticias/255873/Miyamoto+decide+retrasar+Star+Fox+Zero+para+Wii+U/" target="_blank">retrasado hasta 2016. La razón es la de siempre, "queremos hacer que se sienta lo mejor posible, que tenga el feeling Platinum", pero lo dijo con sinceridad, insistiendo en que "es fácil decir que hay que aumentar la calidad o lo que sea, pero conlleva mucho, ya sean los gráficos o los controles".
Hasta la fecha, el proyecto ha despertado tantas pasiones por su concepto como críticas por sus escenarios y sus gráficos. Esa puede ser la razón real del retraso. Aun tienen tiempo para convencer a todos.