Cuando el pasado noviembre Microsoft puso en el mercado sus consolas de nueva generación, Xbox Series X y S, una de las novedades fue la tecnología "Auto HDR", que mejora la iluminación, el brillo y las tonalidades de los colores para dotar de más realismo sus videojuegos en pantallas compatibles.
Si sobre el papel, un buen PC de gaming potente juega con ventaja respecto a las consolas, Microsoft se ha encargado de compensar algo bastante descuidado en el mundo del PC. La novedad reside en la incorporación del sistema Auto HDR en aquellos ordenadores cuyo sistema operativo sea Windows 10.
Según el parte de Microsoft la tecnología HDR es una técnica de vídeo e imagen que desbloquea una gama de colores completamente nueva con más intensidad, en la que las luces y las sombras en una escena reproducida digitalmente se pueden mostrar con más detalle que antes.
Esto va a permitir que una gran cantidad de títulos antiguos puedan aprovecharse de esta oportunidad e implementar las mejoras visuales. Estará operativa en más de 1.000 juegos, siempre y cuando sea compatible con DirectX 11 y DirectX 12.
En el comunicado, Microsoft alerta de que se encuentra en una fase de prueba para tratar de resolver bugs y problemas. El primer requisito para beneficiarse de esta nueva característica es tener un monitor HDR. Si es así, solo hay que acceder a Windows Insider y descargar la última versión. Una vez este paso se haya completado, habrá que buscar la "Configuración de Windows HD Color" en los ajustes de pantalla. En la parte inferior se encuentra el modo HDR y justo debajo, se activa el "Auto HDR".
Aparte de esta función automática, muchos juegos con gráficos HDR tienen problemas de salida de imagen correcta en PC, a diferencia de las consolas. Un mejor soporte y compatibilidad deberían irse asentando este año con la llegada de más juegos y pantallas.