Los resultados financieros del último ejercicio han supuesto todo un golpe bajo para Nintendo, que esperaba números complicados, pero no tan preocupantes. La compañía redujo el precio de su Nintendo 3DS drásticamente, consiguió multiplicar sus ventas y ahora contempla cómo se va convirtiendo en un "regalo deseado" de muchos chavales para las navidades. Se espera que Mario eche un buen cable esta temporada (con Super Mario 3D Land y Mario Kart 7).
Pero si la venta de unidades de Nintendo 3DS es el mayor quebradero de cabeza para la compañía de Kyoto durante el presente año fiscal, su mayor apuesta y nuevo riesgo es el lanzamiento de Wii U, una salida que no puede tener errores y que la compañía espera mucho más exitosa que la de su portátil 3D, tras la lección aprendida.
Lo más probable es que la nueva consola de sobremesa con control especial con pantalla aparezca en las estanterías entre junio y diciembre de 2012 a nivel mundial, como se esperaba hasta ahora. Quizás inaugure el otoño en Japón y lo despida en Europa y Estados Unidos.
La versión final y definitiva de Wii U se mostrará en el E3 2012. Entonces se conocerán las funciones de juego y manejo que llevará a los salones, su diseño terminado y, quizás, la capacidad real de su hardware a la hora de procesar juegos.
En ambas consolas ya "no están permitidos" los huecos o sequías de lanzamientos, el ritmo tiene que incrementarse y las colaboraciones con compañías terceras y las funciones online deben estar a la altura de los fabricantes competidores.
Gamereactor informará puntualmente sobre los detalles definitivos de la nueva consola de Nintendo.