Lo último que supimos de Mike Laidlaw, y fue en diciembre de 2018, es que había terminado su trabajo en el juego gallego The Waylanders para comenzar un proyecto nuevo junto al equipo de Assassin's Creed. En su LinkedIn no se explica cuál fue, pero lo que sí parece es que hizo buenas migas con parte de la gente que conoció en Ubisoft, porque se han ido en bloque y han montado su propio estudio, Yellow Brick Games.
Thomas Giroux, Jeff Skalski y Frédéric St-Laurent B. se han unido al exdirector creativo de Dragon Age en esta nueva aventura buscando formar parte de esa nueva esfera de estudios independientes pero con peso. "Ahora, los equipos pequeños y diversos pueden crear experiencias de mucha calidad. Para los veteranos de producciones de grandes estudios como yo y gran parte del equipo, es el momento perfecto para volver a formar un grupo pequeño, ágil y muy motivado", ha dicho Laidlaw, que actuará como director creativo.
Aunque se consideren independientes, su intención es que los juegos lleven "a millones de jugadores en viajes maravillosos", por lo que no aspiran a quedarse en la irrelevancia. Sin embargo, su planteamiento es que "cada miembro del equipo tenga un impacto directo en los nuevos mundos que estamos creando".
La palabra que no ha citado ninguno de sus miembros en la presentación de Yellow Brick Games es juego de rol (o RPG). Imitar un Dragon Age sería costosísimo, ¿qué serán capaces de hacer con menos recursos?