Las películas más divertidas de Adam Sandler
Iniciamos una nueva serie de artículos sobre comedias, justo a tiempo para la parte más lluviosa de este verano, y lo primero es la lista de las cinco películas más divertidas de Sandler...
5. Pixels
Una de las películas más odiadas de Sandler (que ha recibido una calificación media improbablemente baja, de 17 sobre 100, en las webs de cine de todo el mundo) es también una de las que mejor se ha mantenido, a lo largo de los años. Pixels es, en muchos sentidos, el retozo desenfadado, perfecto para nosotros, los frikis de los videojuegos, ya que consigue combinar el humor scubidiiiduuu a lo Sandler con una representación bastante fiel de nuestros clásicos arcade más queridos.
4. Click
Realmente no hay muchas películas de Adam Sandler que consigan a la vez provocar risas repetidas e incluso arrancar una pequeña lágrima por el rabillo del ojo, antes de que rueden los créditos finales. Click es una de ellas, o quizá la única. La primera hora es divertida, la segunda es sutil y un poco triste.
3. Un papá genial
La comedia sobre cómo Sonny, de 22 años, que se niega a asumir la responsabilidad de sus propios actos y a madurar, acaba teniendo un hijo adoptivo de cuatro años, no solo es muy divertida, con muchas frases clásicas de Sandler, sino también sincera y acogedora.
2. Terminagolf (Happy Gilmore)
La icónica comedia de golf empapada de cursilería y payasadas no solo es infinitamente entretenida y divertida a carcajadas (Shooter comiendo heces para desayunar es una de las favoritas), sino que lo es doblemente ahora que hemos visto la horrenda secuela que, a pesar de tener diez veces más presupuesto, no consiguió arrancar ni una mini sonrisa.
El mejor trabajo de Adam Sandler
1. Billy Madison
Hay tanto material con aroma a sketch, adolescente y sobrante de Saturday Night Live en esta comedia de llama inmortal que durará para siempre y no hay ninguna comedia de Sandman con la que me ría siempre tanto como con esta. "Si mearse en los pantalones es guay, considérame Miles Davis".




