Nintendo publicó ayer los resultados de su último ejercicio fiscal, subrayando unas pérdidas anuales de 43.200 millones de yenes y una caída de las ventas del 36,2% respecto al ejercicio anterior.
Sin embargo, el potente rendimiento de la Nintendo 3DS permitió rebajar la severidad del anuncio. Ayudada por la rebaja del precio en agosto y el lanzamiento de títulos más fuertes, la portátil colocó más de 13 millones de unidades en los bolsillos de los jugadores durante el último año fiscal (y 36 millones de juegos). Nintendo estima que la portátil también tendrá un gran rendimiento en el nuevo año fiscal, sumando además que comenzará a venderla por debajo del coste en los próximos meses.
Nintendo planea impulsar títulos de éxito ya existentes para la portátil y seguir vendiendo grandes cantidades de juegos propios con nuevas entradas como New Super Mario Bros. 2 o Animal Crossing 3DS.
La Wii, por su parte, se quedó en los 10 millones de consolas vendidas hasta marzo (y 102 millones de juegos), mientras que la familia Nintendo DS cayó hasta los 5,1 millones.
Con la Wii U a la venta a finales de año y la predicción al alza de las ventas de Nintendo 3DS, Nintendo espera revertir la tendencia actual en los resultados que ofrecerá el año que viene por estas fechas, volviendo a los beneficios.
Para más información, la compañía ha publicado el informe completo.