Dan Houser, cofundador de Rockstar, ha hablado con soltura sobre su último gran proyecto, un Red Dead Redemption 2 que fascina allá por donde pasa por el trabajo impoluto que ha hecho el equipo. Con un coste, el del sacrificio de sus trabajadores, porque los rumores que han circulado en estos últimos años sobre las difíciles condiciones laborales en la empresa ahora tienen una cifra que lo corrobora.
"Hemos estado trabajando algunas semanas más de 100 horas semanales", confesó Houser a Vulture. Sin aclaraciones sobre si es trabajo voluntario, semivoluntario o requerido, si es remunerado de forma especial, normal o de ninguna manera, las críticas hacia esta cultura del exceso no han tardado en llegar desde el lado de la industria y desde el del consumo.
Muchos trabajadores han tomado las redes sociales para denunciar situaciones semejantes en sus proyectos y en sus compañías, mientras que otros como Jan Willem Nijman, de Vlambeer, han hecho lo contrario y han creado hilo para recopilar juegos en los que no se ha abusado de los trabajadores, como Minit, Florence o Guacamelee 2. Como ejemplo de la resposabilidad y el respeto empresarial a los trabajadores, ha aparecido este mensajeque el director de Sunless Sea escribió en 2015 explicando cómo afrontaba él el problema de tiempo si la jornada de 7 horas no era suficiente: cortando contenido.
No ha faltado quien defiende la jornada larga, aunque desde el punto de vista personal. Como Randy Pitchford, líder de Gearbox, que ha escrito que si bien no recuerda haber trabajado 100 horas en una semana, sí 60 o 70. Pero con una condición, que sea cosa suya, no que se lo impongan los dueños de la compañía.
La discusión está siendo acalorada y no es difícil encontrar en redes sociales y foros gente muy enfadada con esta cultura de la exploración laboral que tan extendida está en el sector del videojuego, junto a varias llamadas al boicot de Red Dead Redeption 2 y la cancelación de reservas por este motivo.
¿Cuál es vuestro punto de vista?
