PlayStation VR ya lleva varias semanas en las tiendas, pero la rotura de stock en varios establecimientos debido a la fuerte demanda inicial impide comprobar si va a ser un producto con largo recorrido o el deseo de los early adopters que se lanzaron a por el headset desde el primer minuto.
Sony ha dado su valoración particular de la situación en la presentación de unos resultados no tan positivos del segundo trimestre del año fiscal. La compañía está contenta con el arranque del nuevo productor porque las ventas van "por buen camino", según las palabras del jefe financiero de la empresa, Kenichiro Yoshida.
Sin embargo, el gigante japonés no ha dado ninguna cifra de ventas para que podamos saber cómo es su base instalada y compararla, por ejemplo, con el número de consolas PS4 existentes. La razón es que el informe emitido solo llega hasta el 30 de septiembre de 2016 y la máquina se lanzó en octubre del mismo año.
El otro indicador que hemos podido seguir es el de ventas de software en formato físico. Tanto en Reino Unido como en Japón hubo varios que escalaron al Top 10 en su semana de lanzamiento, pero después han desaparecido de forma fulminante. Eso sí, el software no es su punto fuerte en estos momentos.