Lococycle es un juego de lanzamiento para Xbox One firmado por Twisted Pixel (también sale para Xbox 360, pero hemos analizado la versión para la nueva consola). El estudio que anteriormente lanzó The Gunstringer o {'Splosion Man} ha creado un juego que, sobre el papel, suena muy interesante. Tanto, que fue uno de los primeros que puse a descargar en la consola 'next-gen' de Microsoft en cuanto llegó a la redacción, pues su singular premisa había captado nuestro interés. Lamentablemente, tanto la promesa como la premisa de Lococycle se quedan en eso mismo, porque desde ahí se convierte en una resbaladiza cuesta abajo y sin frenos.
Comienza con una introducción con actores reales (de serie B). Así se presentan generales disfrazados de aquella manera, villanos que sobreactúan y las dos súper-motos que protagonizan el juego. Sinceramente, toda la intro da un poco de vergüenza. Intenta homenajear a las películas de serie B, las que se deleitan en sus orígenes de presupuesto reducido y flirtean con los espectadores con humor en tono irónico e imaginería de nula calidad. Pero no funciona. Intentando imitar algo bueno por lo malo que es, a Twisted Pixel le sale involuntariamente algo directamente malo.
Quizás, si se tratara simplemente de una película cutre, de esas que se pueden alquilar por un par de euros o que tienen una valoración de dos estrellas en Netflix, sería diferente. Nos reiríamos con sus bobadas entre amigos como parte de un maratón nocturno de películas terribles. Algo de placer retorcido sacaríamos de su atroz actuación, raquítica trama u horrible guión.
Pero no es una peli, sino que las escenas con actores se ven acompañadas de misiones jugables, de modo que en lugar de tener que aguantar una cinta de hora y media riéndonos de ella, nos vemos obligados a jugar varias horas de partidas monótonas apoyadas sobre unas escenas de corte de bajo presupuesto y baja calidad.
Los jugadores asumen el papel de I.R.I.S., una nueva motocicleta consciente porque le cayó un rayo. Tras el accidente, parece que necesita reparación. Y el mecánico encargado de arreglar esta super-bike armada hasta las ruedas se llama Pablo. Durante esta escena introductoria en el garaje, la televisión muestra un anuncio publicitario de un rally de motos, de modo que la propia máquina decide que quiere apuntarse. Pablo, al que se le queda atascado el tobillo en un costado de la moto de alguna manera, se ve lógicamente arrastrado junto al vehículo cuando decide ir de viaje al evento en Scottsburg, Indiana.
Por el camino I.R.I.S. y Pablo corren por un número de caminos, esquivando el tráfico que viene de frente y evitando una corriente de ataques que lanzan enemigos cabreados que quieren reivindicar la valiosa moto consciente. Al principio del viaje pensábamos "¿cómo no termina hecho papilla mientras la motocicleta le arrastra?", y pronto te das cuenta de que si Pablo se quitara los pantalones, se acabaría la debacle. Es una trama con más agujeros que un colador, pero Twisted Pixel está al tanto de estas posibles objeciones y no le importan un bledo. Al fin y al cabo, mantienen vivo el espíritu de la película de serie B, así que lo dejamos estar y seguimos adelante con el juego en sí.
Conforme la pareja se desliza por carreteras y polvorientos caminos en cinco escenarios diferentes, el juego lanza diversos enemigos contra ti, y debes lidiar con ellos de varias formas. El método inmediatamente más obvio consiste en emplear el cañón al frente de la moto. Con el tiempo puedes ir subiéndolo de nivel usando los créditos ganados in-game, y al final es un arma relativamente efectiva, pero sólo si le sacas todo el jugo a las mejoras. I.R.I.S. también tiene un ataque de misiles, pero sólo puede usarlo en ciertas secciones que se juegan desde una perspectiva cambiada.
Cuando no está disparando proyectiles contra sus enemigos, I.R.I.S. se enfrenta a ellos en combate cuerpo a cuerpo. Los ataques frontales se hacen con la rueda delantera, mientras que los traseros requieren usar a Pablo como arma. En ciertas secciones, I.R.I.S. y Pablo se meten en peleas contra varios rivales, y estas batallas suceden en el aire por encima del asfalto, enlazando ataques para crear combos. Luego hay diversos QTE (pulsaciones rápidas de botones) que deben ejecutarse por el camino, ya sea para potenciar la puntuación final del nivel o para mantener un combo funcionando sin interrupción.
Pablo se puede soltar temporalmente de I.R.I.S. y lanzarse como un disco letal, rodando contra los enemigos antes de volver a su lugar junto a la rueda trasera de la moto. Las batallas contra jefes implican secuencias de disparos sobre raíles, apuntar a objetivos en movimiento y derribar puntos débiles (claramente señalizados).

En teoría suena tontorrón, pero divertido. En la práctica es monótono y aburrido. Al cañón le cuesta una eternidad recortar las barras de salud enemigas, y se hace complicado apuntar. El combate de cerca empieza bien, pero pronto queda clara que no requiere ninguna habilidad ni nada por el estilo (una vez conseguí encadenar un combo de más de 500 golpes simplemente aporreando los botones; ni siquiera estaba mirando a la pantalla). Los QTE rompen el flujo de las otras situaciones de combate, pero enseguida se nota que reciclan las animaciones. Usar a Pablo como un disco aporta algo de variedad, si bien nada de reto. Del mismo modo, las batallas contra jefes no son particularmente complicadas, así que la mayoría se pasan a la primera.
Varias secciones intentan cambiar la fórmula de una forma u otra, pero lo cierto es que ninguna consigue mejorar la oferta general de verdad. En ciertas batallas hay que esquivar ataques durante un tiempo, antes de alcanzar un QTE y contraataque y luego pasar a un rato de combate cercano. Hay secciones en el agua, por los aires, por el camino, por fuera... todas cambian el sabor de la vista en tercera persona más habitual. En un par de ocasiones la locura sobre ruedas se detiene momentáneamente, lo justo para que Pablo ejecute otra serie de QTE vagos (una vez teníamos que evitar que un tren aplastara a I.R.I.S. arreglando su motor en cuatro tareas por separado), pero ni siquiera con estos cambios de ritmo ni con la pasable variedad en otras áreas, llega a ser particularmente divertido o emocionante. Quizá la introducción de modos de juego algo más difíciles habría proporcionado algo de desafío y longevidad adicionales, pero conforme está, no hay opción de subir la dificultad. Puedes, si estás desesperado por amortizar tu inversión, intentar superar las puntuaciones anteriores jugando repetidamente, pero poco más.
Durante las cinco fases diferentes los enemigos que van apareciendo para darte el viaje también van cambiando, pero no tanto como cabría exigir a un título de este tipo. Las pruebas también se repiten y sólo encontramos un puñado de momentos de verdadera originalidad, secciones que luego acaban recicladas. Una vez más, monotonía y aburrimiento.
En las distintas secuencias, Twisted Pixel intenta aderezar las cosas mediante el diálogo entre I.R.I.S. y Pablo (que como no habla inglés, sino español sudamericano, aparece con las frases subtituladas), en el que la moto malinterpreta prácticamente todo lo que dice su compañero humano, insistiendo en lanzar un chorro constante de citas de otras películas, consiguiendo hacer reír en muy contadas ocasiones. Un punto destacado es el personaje Spike, interpretado por Robert Patrick (Terminator 2, Expediente X), pero su sólida actuación vocal y lo absurdo de su personaje no bastan para salvar esto.
Además, visualmente Lococycle no es particularmente fuerte. El estilo artístico aprovecha una paleta de colores alegre y colorida, pero que queda demasiado juvenil y de dibujos animados. Y si bien algunos enemigos resultan interesantes (varios huelen a agente de Matrix), tampoco son particularmente originales y acaban repitiéndose. Al final, es pesado y soso. Nos picó la curiosidad sobre qué pasaría al final (tanto como si te quedas mirando en un golpe entre coches para cotillear), pero nuestra macabra curiosidad tampoco evitó que la segunda mitad del juego fuera un pelmazo. Hay muchas razones para comprar una consola 'next-gen', Lococycle no es una de ellas.

