El Reino Unido, Países Bajos y Finlandia están en conversaciones con otros aliados para crear una nueva institución financiera centrada en la defensa y destinada a financiar proyectos militares conjuntos.
El mecanismo propuesto funcionaría de forma similar al Banco Europeo de Inversiones, permitiendo a los países participantes aportar capital que puede utilizarse para emitir bonos y financiar iniciativas de defensa plurianuales. Los funcionarios afirman que el objetivo es que la estructura esté en funcionamiento en 2027, complementando los marcos existentes en la OTAN y la Unión Europea.
Según el Ministerio holandés de Finanzas (vía Defense News), "basándose en el capital desembolsado y el capital comprometido, puede emitir bonos que pueden ser adquiridos por inversores, actuando así como palanca", permitiendo la financiación de adquisiciones conjuntas, licitaciones y escalado industrial, sobre todo para las empresas más pequeñas de la cadena de suministro de defensa.
La iniciativa está concebida para reducir la dependencia de los presupuestos nacionales y acelerar la cooperación entre aliados, incluidos los socios no pertenecientes a la UE. Como dijo el ministro de finanzas holandés Eelco Heinen: "Uniendo fuerzas, obtenemos más seguridad con los mismos recursos y reforzamos también nuestras alianzas".