Una megaciudad como Los Ángeles produce naturalmente una enorme cantidad de basura, que no sólo ensucia la tierra sino que, por desgracia, a menudo acaba en el océano (que parece ser la única cuestión medioambiental en la que todo el mundo está de acuerdo en que es un problema). Esto empeorará aún más con motivo de las Olimpiadas de 2028, pero parece que hay una solución en camino.
Según Los Angeles Times, Los Ángeles tiene previsto abordar esta cuestión instalando "interceptores de basura" en los ríos Los Ángeles y San Gabriel. El plan consiste en impedir que cientos de toneladas de residuos lleguen al océano cuando desembocan en los ríos tras las tormentas y las lluvias torrenciales.
En estos ríos también viven tortugas, que a menudo resultan gravemente heridas o muertas por la basura de la gente, y se espera que esta medida también las ayude, con la advertencia de que estos colectores de basura deben colocarse de modo que no se moleste a los reptiles.