Los ataques con drones a barcos rusos en el Mar de Azov son "terrorismo" para Moscú
Ucrania ha abierto un nuevo frente marítimo en el conflicto que ha dañado seriamente el transporte de materias primas, combustible y alimentos rusos en la región.
Ayer mismo hablamos de la importante operación militar que Ucrania había llevado a cabo con drones en el mar de Azov, lanzando ataques contra barcos de transporte rusos. El jefe de la división de drones ucraniana, Robert Brovdi, afirmó que entre los objetivos atacados la pasada noche se encontraban cinco buques cisterna, cinco buques de carga seca y un remolcador, lo que eleva a 116 el número total de embarcaciones atacadas en los últimos nueve días.
Esta ofensiva ha pillado totalmente desprevenido al gobierno de Putin en Moscú, que depende de la ruta en Azov para transportar nada menos que el 25% de la producción total de grano de Rusia, del que fuentes bajo condición de anonimato contaron a Reuters que dos barcos civiles con grano fueron incendiados entre ayer y hoy.
"Lo que está haciendo el régimen ucraniano va incluso más allá de la piratería. Los piratas, al menos, saquean y se quedan con el botín", declaró el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. "Pero aquí, no les beneficia ni a ellos ni a nadie más; el objetivo es simplemente causar daño e intimidar. Es terrorismo, puro y simple."
Rusia ha intensificado sus ataques contra los puertos ucranianos del Mar Negro desde finales del año pasado, y los funcionarios ucranianos afirman que los puertos de la región de Odesa podrían ver reducida su capacidad mensual de exportación de cereales hasta en un tercio.
