Tras la aclamación popular recibida por la miniserie Street Fighter: Assassin's Fist (aquí entrevistamos a su director), el año pasado se estrenó Street Fighter: Resurrection, una nueva producción de los mismos creadores, con actores reales y artistas marciales, que hizo de prólogo de la trama de Street Fighter V.
Sin embargo, a diferencia de la historia de Ryu y Ken -que se vio fácil en YouTube y luego tuvo lanzamiento en Blu-ray- hasta ahora ha sido bastante complicado acceder a los capítulos de esta precuela de SFV. Y cuando por fin parecía que se iba a facilitar su visualización, los seguidores recibieron un revés en forma de torpeza digital de campeonato.
En un largo mensaje publicado en el Facebook oficial de Street Fighter: Assassin's Fist y Resurrection, el equipo de la serie cuenta el lío acontecido con la distribuidora Amazon Prime y con el socio en la producción, el canal Machinima.
Al parecer, SFR llegó a aparecer disponible para ver en Amazon Prime en regiones como Reino Unido, Japón o Alemania, pero todo se debió a "un error de upload de Machinima/Amazon", lo que provocó que poco después retiraran la serie y por tanto siga de momento limitada a Estados Unidos, recordemos, un año después de su estreno. Sólo los usuarios de Amazon Prime en Norteamérica pueden acceder a ella.
Sin embargo, el equipo no oculta su indignación, se pregunta "cómo es posible un error como ese en una plataforma tan grande" y asegura que van a investigar tamaña "cagada". Aparte, reconocen que "a diferencia de Assassin's Fist, Machinima financió Resurrection en su totalidad, y por tanto tienen todo el control de su distribución internacional". El equipo también afirma que "nos hicieron pensar durante la producción que nuestros fans internacionales podrían ver SFR tan fácil como vieron SFAF", pero que no ha sido el caso "pese a nuestras protestas".
El equipo de Joey Ansah está al tanto de "lo frustrante, extraño, restrictivo y privativo" que "ha sido el lanzamiento de SFR para la gente que importa, VOSOTROS, nuestros fans". A continuación, piden disculpas, dan las gracias a los seguidores, subrayan compartir la frustración y cuentan haberse "quedado calvos de tirarse de los pelos" por el lío. Pero terminan con una promesa: "hemos aprendido (...) y os aseguramos que ninguna producción futura que hagamos con imagen real sobre Street Fighter volverá a ser con compañías que no garanticen una distribución transparente y fácilmente accesible".