Ha entrado en vigor un nuevo código publicado por la Comisión para la Igualdad y los Derechos Humanos (EHRC) del Reino Unido, que busca establecer unas directrices más claras sobre cómo deben gestionarse los espacios exclusivos para un mismo sexo en el país.
Según BBC News, el código establece que, a partir de ahora, los espacios separados por sexo deben organizarse según el sexo biológico, lo que se aplica a aseos, vestuarios y similares. Las instalaciones de género neutro seguirán siendo accesibles para las personas trans, pero el nuevo código también establece que, cuando no haya instalaciones de género neutro disponibles, las personas trans tendrán que usar el espacio separado por sexo según su sexo biológico.
Estas nuevas directrices ya están en vigor en Inglaterra, Gales y Escocia, y se producen tras la sentencia del Tribunal Supremo del Reino Unido que establece que el «sexo» se define según el sexo biológico en la legislación sobre igualdad, y no según la identidad de género elegida por la persona.
Como es lógico, esta medida ha suscitado críticas por parte de los defensores de los derechos de las personas trans, aunque los grupos que luchan por los derechos basados en el sexo apoyan la claridad que aporta.