Un grupo de investigadores ha propuesto un concepto conocido como "rewilding</strong> defensivo", que sugiere que la restauración de los paisajes naturales de las regiones fronterizas de Europa podría actuar como una capa defensiva de bajo coste contra posibles incursiones militares.
La idea, publicada en el RUSI Journal y recogida por Defense News, sostiene que el restablecimiento de bosques, humedales y turberas a lo largo de zonas fronterizas estratégicas podría dificultar considerablemente el movimiento de vehículos blindados y logística militar.
El estudio sugiere que en regiones como Europa del Este, incluidas las zonas próximas a las fronteras de Estonia, Polonia y Finlandia, la defensa basada en el terreno podría complementar la infraestructura militar tradicional y, al mismo tiempo, promover objetivos medioambientales.
Los investigadores sostienen que los humedales y las turberas, en particular, podrían crear condiciones de terreno blando que restringieran la movilidad militar pesada, mientras que las zonas boscosas podrían perturbar la visibilidad y reducir la eficacia de los modernos sistemas de puntería.
También destacan los precedentes históricos, señalando que el terreno natural ha influido repetidamente en los resultados del campo de batalla, incluso en los principales conflictos del siglo XX.
Aunque la propuesta ha suscitado interés en los círculos de defensa y medio ambiente, sigue siendo teórica y requeriría una coordinación política y una inversión considerables para aplicarla a escala. Sin embargo, es muy interesante si quieres echarle un vistazo más de cerca: Aquí.