Mark Whitten, jefe de producto en Microsoft, ha descubierto esta semana que los títulos que salgan en sendas versiones Xbox One y Xbox 360 (ejemplos podrían ser Assassin's Creed IV o Titanfall) contarán con diferentes conjuntos de logros de juego, y que de hecho los jugadores podrán incrementar su 'Gamerscore' (puntuación por jugar) si por alguna razón terminan probando ambas versiones de un título.
En declaraciones a IGN, el arquitecto de Xbox One explica cómo funcionarán estos logros 'cross-gen' y procura incidir en la ventaja de optar por la nueva consola:
"Cada juego cuenta con su propio conjunto de logros, de modo que si estás jugando Call of Duty: Ghosts en Xbox 360 y en Xbox One, puedes ganar puntos por cada juego. Pero en la versión de Xbox One recibes un conjunto de funciones mucho más rico, como ver tu progreso de logros en la consola, poder desbloquear nuevos logros durante el año o ganar premios reales dentro y fuera del juego. Xbox One también permite un nuevo concepto de desafíos, con el que los jugadores ofrecerán oportunidades temporales especiales para alcanzar diversos objetivos y llevarse las recompensas".