Los bosques de manglares se citan a menudo como uno de los factores más importantes para mantener un medio ambiente sano; protegen las costas de la erosión, purifican el agua, sustentan una rica vida salvaje, proporcionan protección contra los tsunamis y también secuestran enormes cantidades de dióxido de carbono. Pero, como tantas otras cosas en la naturaleza, estos bosques han sido devastados y sobreexplotados durante mucho tiempo.
Ahora, sin embargo, la BBC informa de que la tendencia parece haberse invertido gracias a los decididos esfuerzos realizados en todo el mundo, así como a una normativa más estricta. Los investigadores afirman que los manglares retienen hasta cinco veces más dióxido de carbono que los bosques terrestres ordinarios, y se recuperan muy rápidamente siempre que cese la destrucción.
La concienciación también ha sido un factor que ha contribuido, ya que los habitantes de países ricos en manglares como Indonesia y Myanmar se han dado cuenta de lo beneficiosos que son realmente estos bosques. Como resultado, en la última década, los bosques no sólo se han estabilizado, sino que incluso han empezado a expandirse de nuevo.