Los retrasos en el desarrollo de la nave espacial SpaceX Starship podrían poner en peligro el calendario de regreso de los astronautas a la Luna, según un informe del inspector general de la NASA. El cohete, seleccionado en 2021 como módulo de aterrizaje lunar para el programa Artemis, acumula ya al menos dos años de retrasos.
Uno de los mayores retos es el sistema de reabastecimiento en el espacio previsto para el Starship, que requeriría el lanzamiento de más de 11 Starships adicionales en órbita para transferir combustible antes de que el módulo de aterrizaje continúe hacia la Luna. El proceso implicaría acoplar naves espaciales y transferir grandes cantidades de propulsante superenfriado en órbita, algo que nunca se ha intentado a tal escala.
Los retrasos podrían retrasar el calendario de las misiones Artemis, cuyo objetivo es llevar astronautas a la Luna a finales de esta década. La NASA también está trabajando con otras empresas, como Blue Origin de Jeff Bezos, como parte de su esfuerzo por establecer misiones humanas regulares a la superficie lunar.
Como afirma el informe
"Los funcionarios de la NASA que supervisan el desarrollo de la Starship de SpaceX consideran que demostrar la transferencia criogénica de propulsante es uno de los retos técnicos más importantes a los que se enfrentan. La NASA está siguiendo un riesgo máximo de que algunas de las tecnologías y capacidades criogénicas que SpaceX está desarrollando no estén adecuadamente maduras antes de un alunizaje en 2028".