A comienzos de marzo, Smilegate y Amazon Games tomaron medidas contra los bots para mejorar la experiencia de juego de Lost Ark. De un plumazo, acabaron con más de un millón de cuentas de usuarios y aligeraron la carga de los servidores. El problema de esta solución tan tajante es que también se banearon cuentas de usuarios reales.
En respuesta a un usuario en los foros, el equipo de desarrollo ha aclarado cómo están las cosas ahora mismo:
"Parte de las suspensiones de estos últimos días han sido el resultado de uno de nuestros programas de detección de hacks relacionados con la velocidad. Aunque casi todos estas suspensiones lograron su objetivo y se aplicaron a usuarios de hacks, hemos detectado que el programa marcó ciertos problemas de conexión y lag como hacks de velocidad, lo que causó que un pequeño número de jugadores fuesen suspendidos siendo, efectivamente, falsos positivos."
A raíz de esto, aseguran haberse puesto en marcha para que los usuarios afectados puedan volver a jugar cuanto antes. Añaden que "todas las cuentas involucradas en estos falsos positivos deberían estar activas de nuevo" y que las personas que fueran baneadas por error no tendrán penalización alguna en el juego, a la vez que piden disculpas por la confusión.
En caso de que siga habiendo jugadores que no puedan recuperar el acceso a Lost Ark, el equipo pide que lo pongan de manifiesto a través de los foros o por otras vías de contacto para solventarlo cuanto antes. Tienen trabajo por delante porque, con más de 20 millones de jugadores y una herramienta que no ha sido del todo precisa, es de esperar que haya muchos casos de bans accidentales.